
8 hábitos para mantener saludable el cerebro en la longevidad
Conoce las recomendaciones de Mayo Clinic para proteger la memoria, mejorar la concentración y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas a través de ejercicio, sueño, alimentación y conexión social.
Aunque pesa apenas kilo y medio, el cerebro dirige cada movimiento, emoción, recuerdo y decisión. Sus miles de millones de neuronas permiten que pensemos, resolvamos problemas y conectemos con otras personas. Pero, a diferencia de otros tejidos del cuerpo, el cerebro no reemplaza las neuronas dañadas, por lo que protegerlo es clave para llegar a la edad adulta mayor con mejor calidad de vida.
Diversas instituciones médicas, entre ellas Mayo Clinic, han identificado prácticas cotidianas que pueden reducir el riesgo de deterioro cognitivo y favorecer una vejez más plena. Con base en sus recomendaciones, presentamos ocho hábitos esenciales.
1. Activarte físicamente también es activar tu mente
La actividad física regular no solo mejora el equilibrio o la energía, también favorece la agudeza mental y podría disminuir el riesgo de demencia. Mayo Clinic señala que se recomiendan 150 minutos de ejercicio moderado a la semana (como caminar rápido) o 75 minutos de actividad vigorosa, distribuidos a lo largo de los días.
2. Evitar golpes en la cabeza es una medida de prevención neurológica
Casco al andar en bici, cinturón de seguridad al viajar en auto y atención especial al piso de casa. Las lesiones craneales pueden alterar la memoria, el lenguaje, la coordinación e incluso la manera en que procesamos emociones. Prevenirlas hace una diferencia real a largo plazo.
3. Revisar tu salud general también protege a tu cerebro
Padecimientos como diabetes, hipertensión y enfermedades cardíacas influyen directamente en la salud cerebral. Recuerda que mantener estas condiciones bajo control reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares y daños en los vasos sanguíneos del cerebro.
4. Socializar es parte del autocuidado
Las relaciones sociales fortalecen el bienestar emocional y cognitivo. De acuerdo con Mayo Clinic, la soledad y el aislamiento se han vinculado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y depresión, mientras que la convivencia frecuente funciona como un factor protector.
5. Dormir bien es tan importante como comer bien
El sueño nocturno ayuda al cerebro a organizar información, reparar funciones y regular el estado de ánimo. Se recomienda entre 7 y 9 horas diarias. Si hay ronquidos frecuentes o sensación de fatiga constante, podría existir un trastorno del sueño que conviene revisar.
6. Una alimentación que nutra tus neuronas
La dieta MIND, promovida por especialistas como los de Mayo Clinic, combina elementos de la dieta mediterránea y la DASH para favorecer la salud cerebral. Incluye verduras de hoja verde, frutos rojos, nueces, pescado y cereales integrales, y limita productos altos en grasas saturadas.
7. Poner a trabajar tu mente es una forma de fortalecerla
Leer, resolver juegos de lógica, aprender un instrumento o explorar un nuevo hobby estimula la actividad neuronal. Estas actividades ayudan a mejorar la memoria y la velocidad de procesamiento.
8. Medicamentos y alcohol, manejarlos con responsabilidad
El abuso de sustancias puede interferir con la comunicación entre neuronas y afectar la capacidad de resolver problemas o mantener el equilibrio. La recomendación es seguir siempre las indicaciones de los medicamentos (incluidos los de venta libre) y beber alcohol con moderación.
Adoptar estos hábitos no implica cambios drásticos, sino pequeñas decisiones que, acumuladas, protegen tu salud cognitiva a largo plazo. En una sociedad que vive más años, y donde la autonomía es uno de los valores más apreciados en la silver economy, cuidar el cerebro es una inversión indispensable.
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