Menú

© Soy Más | Todos los derechos reservados, 2026.

Ahorra para tu estabilidad financiera

Ahorra para tu estabilidad financiera

El ahorro se convierte en una herramienta clave para mantenerse estable, evitar deudas y proteger la calidad de vida. Descubre cómo empezar, qué estrategias funcionan y por qué es también una forma de autocuidado.

Zyanya López
Zyanya López
Autor verificado

Para quienes han cruzado los 50 años, el ahorro deja de ser una idea lejana y empieza a sentirse como un verdadero soporte para la vida diaria. Es la herramienta que permite tomar decisiones con calma, enfrentar imprevistos sin ansiedad y proyectar un futuro con mayor libertad.

En esta etapa, las prioridades cambian, crece la conciencia del bienestar, se busca mayor estabilidad y se valora más la posibilidad de vivir con autonomía. Por eso, el ahorro adquiere un sentido distinto. Ya no se trata únicamente de guardar dinero, sino de cuidar la salud, proteger la independencia y sostener una calidad de vida que ha costado décadas construir.

En este punto de la vida, la estabilidad financiera se vuelve más urgente. Así lo confirma Laura Becerra Rodríguez, presidenta de la Comisión Técnica de Finanzas y Sistema Financiero del Colegio de Contadores Públicos de México, quien afirma que el ahorro ya no es opcional. “Después de los 50 años no puedes vivir al día. Necesitas algo. No puedes pedir prestado para comer o para pagar el seguro del carro”.

¿Por dónde empezar?

Para Becerra, el primer paso para empezar en el camino del ahorro es construir un fondo de emergencia que cubra entre tres y seis meses de gastos. Esta reserva, explica, debe estar en una cuenta separada, lejos del dinero de uso diario. “Los fondos de emergencia son para cualquier contingencia. Pero tienen que estar en otra cuenta bancaria; si está disponible, te lo gastas”.

Ese fondo no se junta de un día para otro, se construye paso a paso, pero tiene un impacto decisivo, pues evita endeudamientos y protege la economía familiar cuando surge un imprevisto.

Una vez cubierto ese respaldo, viene el cambio de hábito más importante. Tras décadas de enseñar finanzas personales, Laura Becerra ha identificado el error más común: ahorrar sólo si sobra. Por eso propone cambiar la ecuación tradicional: Ingresos – Ahorro = Gastos.

El porcentaje ideal va del 10% al 20% del ingreso mensual, independientemente de cuánto gane cada persona. Para fortalecer la disciplina, sugiere automatizar el ahorro para que el dinero se separe sin pensarlo.

Ahorro con propósito

Con el paso del tiempo, las metas también evolucionan. A esta edad, ya no se trata de comprar casa o auto, las metas suelen ser viajes, mantenimiento del hogar, salud preventiva o incluso emprender algún proyecto pendiente. Por eso, la representante del Colegio de Contadores Públicos de México insiste en que cada ahorro tenga un objetivo claro y esté guardado en una cuenta específica: “Nadie puede administrar bien si el dinero está disponible”.

Además, para muchas personas mayores de 50 -particularmente quienes cotizaron antes de 1997-, el ahorro se convierte en un complemento indispensable a su futura pensión. Para quienes pertenecen al sistema AFORE, las tasas de reemplazo suelen ser más bajas, lo que hace que ahorrar sea un verdadero acto de autocuidado.

Desde la perspectiva de la silver economy, el ahorro no solo protege la cartera, también cuida el estilo de vida. Óscar Berumen, director general de Grupo Viraal, lo explica así: “Un ahorro sólido permite que la continuidad laboral sea una decisión y no una necesidad”.

El ahorro también ofrece respaldo frente a gastos médicos, adaptaciones en el hogar, formación continua o actividades culturales que fortalecen la calidad de vida. “El ahorro y la estabilidad tratan sobre bienestar. Ayudan a mantener el estilo de vida deseado y evitar la dependencia de círculos cercanos”, señala.

Para quienes sienten que empezaron tarde, Berumen asegura que siempre se está a tiempo de mejorar. Los pasos recomendados incluyen identificar gastos fijos y “gastos hormiga”, priorizar deudas de alto interés, destinar al menos 10% del ingreso a una meta de retiro, automatizar el ahorro hacia una cuenta separada y construir un fondo para emergencias.

Para Grupo Viraal, la estrategia más efectiva es aquella que se puede sostener en el tiempo. Debe ser simple (reglas claras, porcentajes fijos, cargos automáticos), diversificada (con un fondo líquido, inversiones de largo plazo y mecanismos específicos para retiro o salud), y acompañada (con seguimiento continuo para ajustar decisiones conforme cambian las circunstancias)

En palabras de Berumen: “No se trata de dominar las finanzas, se trata de no estar solo en el proceso”.

¿Te gustó el artículo?