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Sexo después de los 60: placer y riesgos

Sexo después de los 60: placer y riesgos

Aplicaciones de citas, divorcios tardíos y nuevos vínculos amorosos están transformando la sexualidad en las personas adultos mayores. Pero mientras crece la actividad sexual, también lo hacen las ETS. El problema: falta educación, prevención y atención médica con perspectiva de edad.

Zyanya López
Zyanya López
Autor verificado

En silencio, sin campañas ni prevención. Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) están creciendo entre la población mayor. Entre 2010 y 2023, los casos de clamidia en personas mayores de 65 años se triplicaron, los de gonorrea se multiplicaron por seis y los de sífilis por 10, según la American Medical Association (AMA). Y, sin embargo, parece que nadie está mirando.

“Es un fenómeno del que poco se habla, pero cada vez es más frecuente. Muchas personas mayores de 50 años están redescubriendo su sexualidad, ya sea tras un divorcio, la pérdida de una pareja o simplemente porque tienen más libertad personal y menos responsabilidades laborales”, explica el Dr. Miguel Angel Estrada Maldonado, Jefe Clínico de Biología de la Reproducción en Clínicas Reina Madre.

El problema, agrega el también Master en Climaterio y Menopausia, “es que la libertad sexual no viene acompañada de educación en prevención y por eso están aumentando las ETS en este grupo (...) “Existe una falsa percepción, como ya no hay posibilidad de embarazo, dejan de usar condón. También es un tema cultural, muchas personas de esa edad no recibieron educación sexual, también influye la idea errónea de que las enfermedades son ‘cosa de jóvenes’”.

Según una encuesta de AARP, el 40% de las personas entre 65 y 80 años sigue siendo sexualmente activa, y un tercio de ellas mantiene relaciones cada semana. Pero solo el 3% de los mayores de 60 usa condón. El resultado es claro: más contagios, más diagnósticos tardíos, y más enfermedades que podrían haberse evitado. Pero también más tabúes.

Sexo, deseo y riesgo después de los 60

La periodista y educadora sexual, Verónica Maza Bustamante, lo dice sin rodeos: “Sigue existiendo la idea errónea de que después de los 50 años ya la vida sexual va en decadencia, y la mujer está en la menopausia y el hombre ya casi le entra la andropausia y entonces se acaba la función erótica. Esto ya no es así”.

Los cuerpos cambian, pero el deseo no desaparece. Hay encuentros sexuales nuevos tras el divorcio, vínculos abiertos, viudez, uso de apps para citas, y una redefinición del amor y la intimidad en la vejez. Pero todo eso ocurre fuera del radar institucional.

“Existe mucho pudor para hablar del tema con nosotros los médicos. A veces existen síntomas, pero no se relacionan con una infección de transmisión sexual, lo que retrasa el diagnóstico. Los profesionales de salud debemos dejar de asumir que después de los 50 ya no hay vida sexual, es momento de incluir ese tema en la consulta con toda la normalidad. Recuerden que las ETS no tienen edad, al igual que la prevención”, añade el Dr. Miguel Ángel Estrada Maldonado.

Maza Bustamante suma un punto crucial. El estigma es doble si eres mujer. “Se creía hasta hace no mucho que las mujeres de esa edad eran unas menopáusicas que ya no les gustaba tener relaciones sexuales, que padecían un montón de cosas. Pero hoy ya no están asumiendo este papel. Pero, la realidad es que muchas de ellas tienen nuevas parejas, nuevas prácticas, y nula educación sexual”.

Durante la emergencia sanitaria por COVID-19, las ETS en mayores de 65 aumentaron un 24%, y el virus del papiloma humano fue el de mayor incremento. El VPH, además, causa 44,000 casos de cáncer al año solo en Estados Unidos.

¿Qué se puede hacer?

La falta de información es lo que impide a los mayores acceder a herramientas de prevención. Y es que las campañas de vacunación contra hepatitis A y B o VPH han estado tradicionalmente dirigidas a niños, adolescentes y adultos jóvenes. Sin embargo, cada vez hay más evidencia que respalda su beneficio en personas mayores, especialmente aquellas sexualmente activas o con nuevas parejas.

El Jefe Clínico de Biología de la Reproducción Clínicas Reina Madre, menciona que “desde el punto de vista de salud pública, sí sería recomendable ampliar la cobertura de estas vacunas a adultos mayores en riesgo, así como incluir este tema en la consulta médica general. Vacunar a tiempo puede prevenir enfermedades que, en personas mayores, tienden a ser más graves y con más complicaciones”.

Ambos especialistas coinciden en que el primer paso es hablar del tema sin prejuicios. “La comunicación es nuestra gran falla como sociedad… Y particularmente en lo vinculado con la pareja, el deseo y el amor”, dice la educadora sexual Verónica Meza Bustamante.

Finalmente, el Dr. Estrada Maldonado refiere que no se trata solo se informar, sino de empoderar, pues debemos entender que la sexualidad no aparece con la edad, más bien es un proceso de evolución:

“La salud sexual es un componente del envejecimiento activo y digno, y educar en esta etapa es una forma de cuidar y respetar a nuestros adultos mayores ya que todos vamos a pasar por ese proceso”, concluye.

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