
El poder del eucalipto en tu baño: bienestar que se siente y se huele
Descubre cómo colocar un ramo de eucalipto en tu regadera puede transformar tu rutina diaria en un momento de relajación y bienestar. Con beneficios que van desde aliviar el estrés hasta despejar las vías respiratorias, este sencillo truco natural convierte tu ducha en un espacio revitalizante y saludable.
Abres la llave de la regadera y, antes de que caiga la primera gota, un aroma fresco y mentolado llena el baño. No es un spa: es tu casa, y el secreto cuelga justo sobre tu cabeza… unas ramas de eucalipto. Más allá de decorar, colocar eucalipto en la ducha puede transformar tu rutina diaria en un momento de bienestar, gracias a sus propiedades aromáticas y beneficios para la salud.
Alivio de estrés
Muchas veces, algunas personas, ven el momento de bañarse como una actividad perfecta para aliviar el estrés. Y con la incorporación de un ramo de eucalipto, esto se puede potenciar aún más. Según un estudio publicado por la NIH, se demostró que el eucaliptol, cuando se inhala, redujo la ansiedad en 62 personas que se preparaban para una cirugía. ¿Qué no hará por ti mientras te bañas?
Resfriado o alergia
La National Association for Holistic Aromatherapy afirma que el eucalipto podría tener algunos beneficios para eliminar la mucosidad y puede suprimir la tos de forma natural. El vapor de la ducha estimulará el olor similar al mentol de la planta, lo que puede proporcionar una sensación calmante en las fosas nasales y un soplo de aire fresco.
Remedio para la inflamación
Al bañarnos con agua caliente, puede que busquemos un alivio para los dolores corporales. Estudios sugieren que dos de los principales compuestos químicos que se encuentran en el eucalipto, el 1.8 cineol y el a-pineno, pueden ayudar a reducir la inflamación, una causa común de malestar corporal, especialmente después de un entrenamiento intenso o una lesión.
¿Cómo armo mi ramito de eucalipto para la regadera?
Dependiendo del tamaño que quieras para tu ramo, necesitarás de 3-12 palitos de eucalipto fresco o seco, un cordón o listón, una liga (opcional) y tijeras. Ahora, los pasos:
- Junta las ramas con los extremos cortados hacia abajo.
- Limpia los tallos. Quita las hojas de la parte inferior de cada rama para dejar espacio y poder amarrarlas.
- Corta un trozo de cuerda o hilo de aproximadamente 60 cm de largo. Es mejor que sobre a que falte; si es demasiado corto, será difícil atar el ramo y colgarlo de la regadera.
- Dale vuelta a los tallos, apretada, con la cuerda. Ata las ramas justo debajo de la parte con hojas, de manera que los tallos sin hoja queden por debajo de la cuerda. Puedes usar una liga para mantener las ramas juntas temporalmente mientras aseguras la cuerda.
- Usa los extremos de la cuerda para sujetar tu ramo de eucalipto a la regadera o a otra parte de la ducha. Asegúrate de amarrarlo bien.
- Coloca el ramo de forma que no quede directamente bajo el chorro de agua.
- Reemplaza el ramo cada 3 semanas o cuando ya no huela a eucalipto.
Incorporar un ramo de eucalipto en tu regadera es una forma sencilla y natural de elevar tu momento de ducha a un verdadero ritual de bienestar. Anímate a hacer tu propio ramito y descubre cómo este toque verde puede transformar tu rutina diaria en un instante de salud y relajación.
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