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Persona cansada frente a la computadora

Burnout: claves para reconocerlo y frenarlo desde el trabajo

El burnout es cada vez más común y suele pasar desapercibido. Lejos de ser flojera, es un agotamiento acumulado que puede manifestarse como cansancio constante, falta de motivación, insomnio, irritabilidad o dolores físicos. Reconocerlo es clave para prevenirlo.

Redacción Soy+
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Autor verificado

¿Te sientes cansado todo el tiempo, incluso después de descansar? ¿Has perdido el entusiasmo por proyectos que antes te motivaban? ¿Sientes que todo te cuesta el doble? Si respondiste que sí, podrías estar enfrentando un burnout —y no, no eres el único. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indica que el 75% de los trabajadores en México sufren de fatiga por estrés laboral, y más del 40% de quienes realizan labores de escritorio se sienten exhaustos.

El desgaste no es flojera, es agotamiento acumulado

La mediana edad, esa etapa entre los 40 y los 60, es un punto de inflexión. Muchas personas se encuentran con una carga intensa: responsabilidades familiares, cuidado de padres mayores, presión profesional y una reflexión interna sobre lo que realmente quieren. Todo esto mientras el cuerpo comienza a pedir otros ritmos y el alma exige nuevos sentidos.

En este contexto, el burnout laboral —ese estado de agotamiento físico, mental y emocional— se vuelve más común de lo que parece.

¿Cómo reconocerlo?

No siempre se presenta como un colapso evidente. A veces, el desgaste se disfraza de irritabilidad constante, desmotivación, dificultad para concentrarse o un sentimiento de que todo da igual. Algunas señales frecuentes son:

  • Te levantas ya cansado y sin ganas de comenzar el día.
  • Sientes que nada de lo que haces es suficiente.
  • Has perdido el interés en tu trabajo o te sientes desconectado de tu propósito.
  • Tienes dolores físicos recurrentes, como tensión muscular, insomnio o malestares digestivos.
  • Estás más irritable o emocional de lo normal.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el burnout es un síndrome reconocido oficialmente desde 2019, derivado del estrés laboral crónico que no ha sido gestionado con éxito.

Claves para frenarlo desde el trabajo (y desde uno mismo)

  1. Pon límites saludables: Aprender a decir no es un acto de autocuidado. Identifica qué tareas puedes delegar, qué reuniones son realmente necesarias y en qué momentos necesitas desconectarte.
  2. Redefine el éxito: Tal vez ya no se trate de escalar más alto, sino de encontrar formas más sostenibles y significativas de trabajar. Éxito también es tener salud mental, tiempo libre y energía para lo que te importa.
  3. Pide apoyo: Habla con tu equipo, tus colegas o un terapeuta. No tienes que cargar con todo solo. En México, por ejemplo, la NOM-035 obliga a las empresas a identificar y reducir riesgos psicosociales en el entorno laboral.
  4. Muévete y respira: No es un cliché. Hacer pausas activas, caminar, estirarte o simplemente respirar conscientemente durante el día puede marcar una gran diferencia en cómo te sientes. La actividad física regular también está vinculada con una reducción significativa del estrés y la ansiedad, según el National Institute on Aging.
  5. Haz espacio para lo que te nutre: Retomar pasatiempos, escribir, tomar una clase por placer, o simplemente tener momentos de ocio sin culpa es más que necesario: es medicina preventiva.

No eres una máquina. Y tampoco estás solo.

Reconocer el burnout no es una señal de debilidad, sino de inteligencia emocional. Tal vez esta sea la oportunidad de revisar qué necesitas hoy, cómo ha cambiado tu forma de vivir el trabajo y qué puedes (o quieres) soltar. En esta etapa de la vida, cuidarte también es una forma de liderar.

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