
La presión de ser feliz en Navidad y su impacto en la salud mental
La Navidad no siempre se vive con alegría. Para muchas personas, las fiestas pueden despertar tristeza, soledad y una profunda sensación de desesperanza. En esta nota exploramos qué es la depresión navideña, qué la desencadena y qué estrategias pueden ayudar a transitar este periodo con mayor cuidado emocional.
La temporada de Navidad y Año Nuevi no siempre es perfecta. Dependiendo de nuestra historia de vida, hábitos, circunstancias y estado de salud mental, puede ser una época triste y oscura, llena de desesperanza.
Depresión navideña
La depresión o tristeza navideña es la sensación de angustia, tristeza y desesperanza grave o de larga duración (mayor a 2 semanas), que algunas personas experimentan durante las festividades.
¿Qué lo desencadena?
No es solo una cosa, es muchas. Como primer punto está la presión social para estar feliz en estas épocas, censurando los sentimientos de soledad y nostalgia por seres queridos ausentes, expectativas de vida no cumplidas o experiencias negativas asociadas con la Navidad.
Otro factor desencadenante es la falta de entornos sociales sanos. Tampoco ayuda el estrés financiero relacionado con el gasto de la época, los regalos y celebraciones.
Estrategias de manejo
En primer lugar, debes saber que la depresión navideña no es una condición de vergüenza, al contrario, existen especialistas como psiquiatras y psicólogos con experiencia en la situación.
Permítete buscar ayuda emocional, comentándoselo a amigos y familia que puedan apoyarte.
Duerme al menos 8 horas al día, dale al sueño la importancia que se debe como regenerador de tu cuerpo y mente. Practica ejercicio o utiliza técnicas de relajación como meditación, yoga o masajes.
¿Aún tienes dudas?
Escucha los consejos del Dr. José benjamín Guerrero López, coordinador de la clínica de salud mental de la UNAM.
Si detectas que alguien está pasando por esto, compártele esta información.
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