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¿Casa de retiro para tus papás? Cuándo sí es la mejor decisión

¿Casa de retiro para tus papás? Cuándo sí es la mejor decisión

Elegir una residencia no es abandono, al contrario, puede significar seguridad, compañía y cuidados profesionales cuando en casa ya hay riesgos como caídas, desorientación o soledad.

Redacción Soy+
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Tomar la decisión de que mamá o papá vivan en una casa de retiro suele venir acompañada de culpa, miedo y muchas preguntas. En México y América Latina, el ideal sigue siendo “envejecer en casa”, pero la realidad -trabajos demandantes, migración, familias pequeñas y enfermedades crónicas- ha cambiado el panorama. Hoy, elegir una residencia adecuada puede ser un acto de amor informado, orientado a la seguridad, la salud y la calidad de vida.

“El ideal siempre es la no institucionalización”, explica Juan Carlos Montoya, médico geriatra, en una entrevista realizada por Viva TV. Vivir en el propio hogar permite cercanía familiar y continuidad afectiva. Sin embargo, hay contextos en los que esa opción deja de ser segura: adultos mayores que pasan muchas horas solos, dificultades para manejar medicamentos, caídas frecuentes o cuidadores que no siempre están disponibles. “Dejar solo a un adulto mayor, aun en su casa de siempre, puede generar riesgos reales”, subraya el especialista.

¿Necesito apoyo especializado?

De acuerdo con información de Belmont Village Senior Living, no basta con una llamada o una visita rápida para evaluar la situación. Convivir con la rutina diaria ayuda a identificar alertas como:

  • Pérdida de memoria a corto plazo, desorientación o juicios poco claros.
  • Caídas, problemas para tomar medicamentos o mantener el hogar.
  • Descuidos en la higiene personal.
  • Aislamiento social, desinterés por actividades y síntomas depresivos.
  • Miedo a vivir solo o dependencia excesiva de los hijos.

Cada persona envejece de forma distinta. Por eso, la evaluación de un geriatra es clave para determinar el nivel de cuidado necesario. Una residencia adecuada no es un hospital ni un lugar de encierro. Bien elegida, es un espacio de acompañamiento profesional y vida activa.

El Dr. Montoya enfatiza tres condiciones mínimas: que esté acreditada, cuente con personal suficiente y tenga profesionales capacitados (idealmente una enfermera licenciada) para manejar medicación y emergencias.

Además, una buena casa de retiro promueve el envejecimiento activo: terapias físicas y cognitivas, actividades lúdicas, salidas recreativas y socialización cotidiana. “No se trata solo de cuidar, sino de rehabilitar y mantener capacidades”, señala el geriatra en entrevista. La familia también es parte del modelo a través de visitas frecuentes, participación en actividades y comunicación constante con el equipo de salud.

¿Cómo elegir bien?

Especialistas citados por El Norte coinciden en que la decisión debe hablarse con la persona mayor e involucrarla en el proceso. Recomiendan observar limpieza, seguridad, alimentación, proporción de cuidadores por residente y oferta de actividades.

La Residencia Guadalupe añade puntos prácticos: investigar reputación y certificaciones, revisar transparencia de costos, valorar la cercanía con la familia y, si es posible, probar una estancia temporal antes de decidir.

Una vez dentro, el Dr. Montoya sugiere vigilar señales simples pero decisivas como la buena higiene y cuidado de la piel, estado de alerta (evitar sedación innecesaria), movilidad segura y un ambiente cálido. “La sonrisa, el ánimo y hasta el olor del lugar dicen mucho del cuidado”, apunta.

Elegir una casa de retiro no significa desentenderse del familiar. Al contrario, puede aliviar la carga física y emocional de hijos e hijas que han asumido el cuidado 24/7. Expertos de Belmont Village recuerdan que cuando el cuidado se vuelve peligroso o agotador, buscar apoyo especializado protege a toda la familia y previene accidentes.

En síntesis, decir sí a una casa de retiro, cuando las condiciones lo indican, es priorizar bienestar, seguridad y compañía. No es abandono, es tomar una decisión informada para que mamá o papá vivan esta etapa con dignidad, atención profesional y una vida social activa.

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