
Mujeres de 50+, el nuevo poder en la era de la inteligencia artificial
Claudia Calvin compartió su visión sobre la relevancia de las mujeres en la era de la inteligencia artificial y presentó un curso que, con descuento especial, busca acercar a mujeres 50+ a las herramientas digitales que transforman el mundo.
Cuando se habla de inteligencia artificial (IA), la narrativa dominante suele colocar a los jóvenes como los protagonistas: fundadores de startups, programadores autodidactas o visionarios que irrumpen en la escena global con nuevas aplicaciones. Sin embargo, en medio de esta euforia tecnológica, un grupo empieza a reclamar su lugar, las mujeres mayores de 50 años, que encuentran en esta herramienta una aliada para resignificar su experiencia, romper barreras de género y edad, y proyectar un liderazgo distinto en la economía digital.
Claudia Calvin, especialista en temas de género y transformación digital, subraya que este grupo demográfico no sólo tiene cabida en la conversación tecnológica, sino que puede convertirse en un motor clave para su evolución. “Las mujeres mayores de 50 aportan visión estratégica, resiliencia y una capacidad de análisis que no se aprende en un tutorial. En un contexto donde la IA redefine industrias, la experiencia se convierte en un factor decisivo, no en un lastre”, explica.
El desafío para estas mujeres no es menor. Por un lado, persiste una cultura empresarial que privilegia la juventud como sinónimo de innovación, mientras que la edad suele asociarse a obsolescencia. A ello se suma la carga de género, la brecha salarial, el techo de cristal y las dobles jornadas de cuidados que limitan sus oportunidades de crecimiento.
En este escenario, la IA aparece como un catalizador inesperado. Herramientas accesibles permiten a mujeres de 50+ emprender proyectos, actualizar sus habilidades y construir redes de apoyo. Desde el análisis de datos hasta la generación de contenido y la automatización de procesos, la IA les da la posibilidad de potenciar lo que ya saben hacer, ampliando su campo de acción.
“Lo importante es entender que la IA no sustituye la experiencia, la amplifica”, insiste Claudia Calvin. Una consultora de marketing, por ejemplo, puede usar algoritmos de análisis para fortalecer sus propuestas; una académica con décadas de investigación puede apoyarse en sistemas de IA para sistematizar datos y abrir nuevas líneas de trabajo. En ambos casos, el conocimiento acumulado es insustituible, pero la tecnología les permite ganar tiempo, alcance y eficiencia.
Oportunidad económica y social
Los números empiezan a reflejar la relevancia de este fenómeno. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hacia 2030 más de una cuarta parte de la fuerza laboral mundial estará integrada por personas mayores de 50 años. Y en este grupo, las mujeres tendrán un papel cada vez más visible.
Por otro lado, un estudio del World Economic Forum (WEF) estima que la adopción de la inteligencia artificial en el mercado laboral podría crear hasta 170 millones de nuevos empleos a nivel global en la próxima década. Si se considera que gran parte de estas posiciones estarán relacionadas con análisis, gestión y toma de decisiones, el perfil de las mujeres 50+ resulta particularmente pertinente: experiencia acumulada, criterio ético y habilidades interpersonales que complementan el potencial técnico de la IA.
En América Latina, esta discusión adquiere un carácter aún más urgente. La región enfrenta una doble presión: la necesidad de acelerar la adopción tecnológica y la urgencia de reducir brechas de género y edad en el mercado laboral. “Invertir en la capacitación tecnológica de las mujeres mayores de 50 no solo es un acto de justicia social, es una apuesta económica inteligente. Estamos hablando de un talento ya formado que puede adaptarse rápidamente si cuenta con las herramientas adecuadas”, sostiene Calvin.
Aunque todavía persisten prejuicios, algunas empresas empiezan a reconocer el valor de la diversidad generacional y de género como una ventaja competitiva. Iniciativas de capacitación inclusiva, programas de mentoría y esquemas de trabajo flexible abren espacio a mujeres que tradicionalmente habían sido desplazadas.
No obstante, la transformación cultural requiere más que esfuerzos aislados. Se necesitan políticas públicas que promuevan la capacitación tecnológica para mujeres en esta etapa de la vida, incentivos para las compañías que integren equipos diversos y narrativas sociales que visibilicen ejemplos de éxito.
“El verdadero reto es cambiar la mirada: dejar de ver a las mujeres de más de 50 como un grupo en declive y empezar a reconocerlas como líderes de una nueva etapa, donde la tecnología se cruza con la experiencia para generar innovación con sentido humano”, apunta la especialista.
Un liderazgo distinto
A diferencia de otros grupos, las mujeres 50+ no buscan únicamente competir en el terreno de la velocidad tecnológica. Su aporte radica en un liderazgo con perspectiva social: más colaborativo, más ético y más consciente de las consecuencias que las decisiones digitales tienen sobre la vida cotidiana.
La apuesta no es solo tecnológica, es cultural. Integrar la experiencia femenina de más de medio siglo en la conversación sobre IA significa abrir espacios para un tipo de liderazgo que puede equilibrar innovación con responsabilidad. Y en un mundo marcado por la automatización, esa combinación podría ser justamente la clave del futuro.
Además de compartir su visión sobre el papel de las mujeres de 50 años y más en la era de la inteligencia artificial, Claudia Calvin ha desarrollado un curso enfocado en acercar estas herramientas a quienes buscan potenciar su vida personal y profesional. El programa, pensado especialmente para mujeres con experiencia que desean mantenerse vigentes en un mundo tecnológico, ofrece herramientas prácticas y accesibles. Como parte de su compromiso con la comunidad Soy+, la especialista pone a disposición un descuento exclusivo para las lectoras interesadas en inscribirse.
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