
De proveedor a guía emocional: así ha cambiado el rol de padre en los últimos 100 años
En este artículo exploramos cómo ha cambiado el rol de padre en los últimos 100 años, desde el modelo autoritario del siglo XX hasta el padre emocionalmente activo de hoy. Una lectura íntima y reveladora que conecta con nuestras propias vivencias familiares y con el orgullo de evolucionar con los tiempos.
Hablar de cómo ha cambiado el rol de padre en los últimos 100 años es abrir la puerta a una transformación profunda en la forma en que los hombres se relacionan con sus hijas e hijos. Pasamos del padre distante que imponía respeto con solo una mirada, al papá que hoy habla de emociones, cocina, cambia pañales y acude al festival escolar con la misma emoción que un estreno en el cine. Esta evolución no solo refleja cambios sociales, también revela cómo hemos reconfigurado lo que significa ser hombre y ser familia.
El padre del siglo XX: el proveedor silencioso
Durante buena parte del siglo XX, especialmente en Latinoamérica, el padre era visto como el sostén económico y la figura de autoridad. Su presencia estaba marcada más por la ausencia física —por estar siempre trabajando— que por la convivencia cotidiana.
Era común que las madres se encargaran del afecto, del hogar y de la educación emocional. Muchos crecimos con esa imagen de papá como “el jefe de familia”, alguien que se respetaba, pero con quien pocas veces se hablaba de cosas del corazón.
Padres en transformación: los 70 y 80 trajeron los primeros cambios
Los movimientos sociales de los años 70 y 80, junto con la incorporación de la mujer al ámbito laboral, comenzaron a abrir el camino para un nuevo modelo de paternidad. Aunque muchos hombres seguían atrapados en un modelo rígido, otros empezaron a involucrarse más en la crianza.
La televisión y el cine de la época también jugaron un papel importante, al mostrar imágenes de padres más cercanos, aunque aún torpes en sus emociones. Fue el inicio de una transición que, aunque lenta, sembró la semilla del cambio.
El padre actual: emocional, participativo y presente
Hoy, la figura paterna ha dado un giro profundo. Los hombres están cada vez más involucrados en todas las etapas de la crianza: desde el embarazo y el parto, hasta la adolescencia y la vida adulta de sus hijos. Los padres actuales buscan construir vínculos basados en la confianza, el afecto y la presencia constante, más allá de la economía.
Papás que cambian pañales, hacen tareas, escuchan sin juzgar y lloran de emoción en las graduaciones no son una excepción, sino parte de una nueva narrativa que rompe con los moldes del pasado. En muchas familias, incluso, el padre ha asumido el rol de cuidador principal, algo impensable hace apenas unas décadas.
¿Qué nos dice este cambio sobre nosotros?
Este recorrido por cómo ha cambiado el rol de padre en los últimos 100 años también refleja el modo en que como sociedad nos hemos atrevido a redefinir lo que significa cuidar, amar y acompañar. Ser papá hoy implica presencia, escucha, ternura y compromiso.
Y lo más importante: no se trata de negar el pasado, sino de reconocer cómo cada generación ha aportado algo nuevo. Si tu padre no fue afectuoso, tal vez tú sí lo fuiste. Si tú no supiste cómo mostrar cariño, tal vez ahora te des la oportunidad de aprender con tus nietos.
Ser padre también es una historia de transformación personal
La paternidad actual es una oportunidad para cerrar brechas emocionales, sanar heridas del pasado y abrir conversaciones que antes se evitaban. Ser padre ya no es un título que se gana con la nómina del mes, sino una experiencia vital que se vive con orgullo, responsabilidad y corazón.
¿Y tú, cómo has vivido esta transformación?
¿Cómo ha cambiado el rol de padre en los últimos 100 años? Tal vez la mejor respuesta está en tu propia historia. ¿Reconoces algo de tu padre en ti? ¿Has cambiado algo para bien en la manera de criar o acompañar? Este cambio también habla de ti, de nosotros, de la posibilidad de seguir creciendo juntos.
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