
¿Cómo los hombres pueden sumarse a la conciencia del 8M?
La equidad requiere el apoyo de todos.
El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, históricamente se ha percibido como una jornada en la que las mujeres alzan la voz; sin embargo, los hombres también tienen un papel fundamental.
Para los hombres, sumarse a la conciencia del 8M no significa tomar protagonismo, sino reconocer el momento, escuchar, aprender y cuestionar creencias que han formado parte de su vida.
Si quieres ser parte del cambio, aquí te damos algunas formas de contribuir de manera activa y consciente.
1. Reflexionar sobre el pasado y el presente
Los hombres de generaciones anteriores crecieron con modelos de masculinidad donde el trabajo doméstico y el cuidado de la familia recaían en las mujeres. Preguntarse ¿qué ideas aprendí sobre el rol de la mujer en mi infancia?, es un primer paso para analizar si esas creencias siguen vigentes y cómo han impactado en la vida de las mujeres a su alrededor.
2. Escuchar sin debatir
El 8M no es un día para cuestionar si “todos los hombres son iguales” o si “también hay hombres que sufren violencia”. Es una fecha para abrir los oídos y aprender de las experiencias femeninas. Escuchar a hijas, amigas, parejas o colegas sin interrupciones ni intentos de invalidar su sentir es una acción poderosa.
3. Cuestionar los micromachismos
Muchas actitudes que se han normalizado pueden perpetuar desigualdades:
- Dar por hecho que una mujer debe servir la mesa en reuniones familiares.
- Pensar que la inteligencia o capacidades de una mujer están ligadas a su apariencia.
- Creer que ser "caballeroso" es sinónimo de respeto, cuando en realidad la equidad va más allá de abrir una puerta.
Hacer un autoanálisis y modificar estas pequeñas conductas ayuda a generar espacios más justos.
4. Ser un aliado en el trabajo
Si eres líder o tienes colegas mujeres, es clave asegurarte de que haya equidad en oportunidades de ascenso, en la toma de decisiones y en el reconocimiento del trabajo. Preguntar a las mujeres en el entorno laboral cómo se sienten y qué cambios podrían mejorar su experiencia es una forma concreta de apoyo.
5. No minimizar la lucha
Frases como "Ya las mujeres tienen derechos, ¿por qué siguen marchando?", o "No todos los hombres son así" desvían la conversación del verdadero problema. No se trata de una lucha contra los hombres, sino contra el machismo estructural que ha limitado a las mujeres en múltiples aspectos de la vida.
6. Conversar con otros hombres
El cambio también ocurre entre hombres. Hablar con amigos, hijos o colegas sobre la equidad de género y compartir aprendizajes es una manera de amplificar la conciencia del 8M.
Ser parte del cambio, no del problema
La conciencia del 8M no se trata solo de un día. Los hombres tienen el poder de transformar su entorno con pequeños cambios en su forma de pensar y actuar. No se trata de protagonismo, sino de empatía, escucha y compromiso.
Comparte este artículo con otros hombres que quieran sumarse al cambio. Son tiempos de equidad y entre todos podemos marcar la diferencia.
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