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Mujer con una tableta y hoja blanca

Pensar en el mañana: decisiones legales, financieras y de fin de vida

Dejar el "ya veremos" para actuar en el presente para prevenir el futuro es el mejor seguro que puedes darte, así como a tus seres queridos. Aprovecha los beneficios financieros actuales para vivir mejor.

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Cristina Díaz
Autor verificado

Enfrentar conversaciones sobre el futuro puede ser difícil, pero resulta indispensable. Hablar a tiempo de la voluntad anticipada, los poderes notariales, el testamento, los seguros y los gastos médicos —idealmente mientras nuestros seres queridos aún pueden decidir por sí mismos— es el mayor acto de amor y responsabilidad que podemos ejercer en familia.

Entre el miedo, la incertidumbre, el habitual "ya veremos" y el clásico "falta mucho para eso", la realidad en México es que solemos improvisar sobre la marcha en lugar de prevenir. Por ello, planificar nuestras finanzas, nuestras decisiones legales y la manera en que deseamos vivir nuestros últimos días es un paso crucial para brindar tranquilidad a quienes más amamos.

Cómo hablar de dinero para planear el futuro

Ya sea en pareja, en familia, con amigos o de forma personal, el dinero es la herramienta básica para materializar nuestros deseos. Sin embargo, guardar el dinero en casa no es suficiente; para que genere rendimientos y no pierda valor con el tiempo, es necesario invertirlo en instrumentos financieros seguros como CETES, fondos de ahorro o cuentas bancarias con rendimiento.

Lamentablemente, la mayor parte del ahorro en México sigue siendo informal: tandas, alcancías o el dinero "bajo el colchón". Además, de acuerdo con datos de Expansión, alrededor del 57% de los mexicanos solo cuenta con un ahorro equivalente a 15 días de sueldo.

Aunque la perspectiva sobre la previsión ha comenzado a cambiar —la Condusef señala que entre el 52% y el 66% de la población adulta posee algún tipo de reserva económica—, la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI 2023) revela que solo 1 de cada 10 adultos cuenta con un fondo de emergencia que cubra más de tres meses de ingresos para afrontar eventualidades. Contar con este respaldo proporciona un colchón vital que reduce significativamente el estrés en momentos de crisis.

Aunado al ahorro, el bienestar financiero exige poner atención a nuestras deudas, ya que el endeudamiento descontrolado compromete directamente la estabilidad económica del hogar.

Testamento y poderes notariales: La importancia de dejar todo por escrito

Con frecuencia escuchamos casos de personas que fallecen intestadas, lo que desencadena prolongados pleitos familiares que pudieron evitarse con la firma de un documento legal.

¿Qué se necesita para tramitar un testamento?

Aunque existen diversas modalidades (privado, militar u ológrafo), el más común y seguro es el testamento público abierto. A pesar de su nombre, se trata de un documento estrictamente privado que se otorga ante la fe de un notario público.

Para redactarlo, se deben cumplir los siguientes requisitos, de acuerdo con BBVA:

  1. Edad legal: en la mayoría de los estados de México la edad mínima para testar es de 16 años.
  2. Llenar la solicitud correspondiente: presentar en la notaría datos generales como nombre completo, fecha de nacimiento, ocupación, domicilio vigente y estado civil.
  3. Pleno uso de las facultades mentales: acudir por voluntad propia, en pleno conocimiento del acto, sin estar bajo el efecto de sustancias ni bajo coerción de terceros.
  4. Identificación y acta de nacimiento: entregar original y copia de una identificación oficial vigente y del acta de nacimiento para validar la identidad.
  5. Designar un albacea: nombrar a una persona de total confianza que se encargará de hacer cumplir la voluntad plasmada en el documento.
  6. Enlistar y distribuir los bienes: describir con claridad la lista de bienes y especificar qué porcentaje o propiedad le corresponde a cada heredero.
  7. Nombrar a los beneficiarios: se puede heredar a cualquier persona, sea o no familiar, proporcionando sus datos generales.
  8. Cubrir los honorarios notariales: según el estado y la notaría seleccionada, el costo suele oscilar entre los 800 y los 2,900 pesos (aprovechando campañas como el "Mes del Testamento").
  9. Declaración y firma del testador: declarar expresamente que el documento representa su última voluntad y plasmar la firma. Si existe incapacidad física para firmar, un testigo puede hacerlo a su nombre.
  10. Presencia de testigos: la mayoría de las entidades solicitan la presencia de al menos dos testigos mayores de edad, quienes no deben ser beneficiarios de la herencia.

Seguros médicos y de vida: Una red de protección necesaria

En México, solo el 10% de la población cuenta con un seguro de gastos médicos mayores privado, mientras que el sistema de salud pública (IMSS, ISSSTE, Pemex, Sedena o Semar) atiende a un rango de entre el 66% y el 72% de los ciudadanos.

En cuanto a la protección patrimonial, apenas el 13.9% de los adultos cuenta con un seguro de vida; es decir, 8 de cada 10 personas viven sin un respaldo financiero de este tipo (de acuerdo con cifras publicadas por Xataka México).

Aunado a la baja contratación, existe un problema recurrente: muchas familias ignoran que su ser querido contaba con una póliza. Por ello, es crucial mantener una comunicación transparente con la familia y dejar un expediente organizado con pólizas, instituciones, montos, contactos y claves de acceso a las cuentas.

Complementar esta planeación con un seguro de gastos funerarios evita que un fallecimiento repentino desbalancee la economía familiar en momentos de duelo.

Voluntad anticipada: decidir sobre nuestro cuidado

Otra conversación indispensable —y a menudo evitada— ocurre frente al escenario de una enfermedad terminal o incapacitante. ¿Qué decisiones deseamos que se tomen sobre nuestro cuerpo? ¿Aceptamos procedimientos como la intubación, la reanimación cardiopulmonar o la donación de órganos?

Plantear estos supuestos y dejarlos asentados mediante un documento de voluntad anticipada alivia a la familia de la inmensa carga emocional que supone tomar decisiones médicas difíciles en momentos de crisis.

Nadie desea atravesar situaciones catastróficas, pero prevenir es la mejor herramienta para suavizar los impactos del destino. Planear el mañana no acelera los eventos difíciles; simplemente nos asegura vivirlos con paz, orden y la certeza de haber protegido a quienes más amamos.

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