Menú

© Soy Más | Todos los derechos reservados, 2026.

Cómo ponerle amor al trabajo

Poniéndole amor al trabajo, y más allá

¿Qué hace diferente tu trabajo al de los demás?

Yolí Sánchez Neyoy
Yolí Sánchez Neyoy
Autor verificado

Meterle amor a lo que hacemos significa abordarlo con intención, cuidado y compromiso. No se trata solo de "pasión por la chamba", sino de encontrar un enfoque que haga que el esfuerzo valga la pena. Si algo nos interesa, nos reta, le vemos alguna utilidad o nos da satisfacción, le ponemos atención de otra manera. Y si sentimos que no hay manera de conectar con lo que hacemos, quizá es momento de explorar otras formas de aprovechar nuestro tiempo.

Este enfoque no se limita al trabajo tradicional. Recordemos que una definición de trabajo es "toda actividad, remunerada o no, que agrega valor, logra un objetivo o contribuye a un resultado". Si diriges un negocio, quizá se trate de identificar qué tareas realmente necesitan tu atención y cuáles puedes optimizar o delegar. Si, por el contrario, estás en una etapa donde el trabajo tradicional no es lo central, podría ser elegir con qué proyectos o aprendizajes quieres involucrarte para que te aporten algo significativo, o cómo quieres influir en las personas a tu alrededor o tu comunidad.

Por supuesto, no todos los días nos vamos a sentir motivados/as, y no hay que convertir esto en otra presión más. Pero podría ser interesante probar este ejercicio:

  1. Elige una tarea habitual. Puede ser liderar una reunión, escribir un correo, ver a una persona que siempre visitas, revisar un reporte, dar retroalimentación o tomar una decisión clave.
  2. Hazla con intención. Pregúntate: ¿Cómo podría hacer esto de una manera que me haga sentir más satisfecho/a? ¿Cómo puedo imprimirle "amor" a esta tarea? Puede ser dedicándole más atención, buscando un enfoque más eficiente o cambiando la manera en que te relacionas con la tarea.
  3. Observa qué cambia. ¿La hiciste con menos resistencia? ¿Te dio algún tipo de energía? ¿Hubo un pequeño resultado positivo?

El amor también busca tiempo de calidad. No se trata de hacer más, sino de hacer mejor. A veces, el verdadero cambio está en preguntarnos si una tarea realmente necesita hacerse de esa manera, o si podría replantearse para sumar más valor.

Este enfoque podría ser una forma sutil de transformar la manera en que trabajamos, aprendemos y nos relacionamos con nuestro tiempo. Porque si el mundo laboral se siente lejano a la plenitud, la creatividad y el disfrute, entonces toca a cada quien hacer pequeños ajustes para traer más de eso a nuestro día a día.

Más de la autora: Yolí Sánchez Neyoy

Asesora de carrera, autogestión y liderazgo para ejecutivos y CEOs de PyMEs y Startups.

La encuentras en todas las redes como @ysncoaching, hablando de temas como búsqueda de empleo, diseño de carrera y desarrollo personal como base del crecimiento profesional.


¿Te gustó el artículo?