
Tengo la presión alta ¿Y ahora… Qué hago?
Consejos prácticos para mantener la salud.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la presión arterial alta o hipertensión es una condición silenciosa que generalmente se detecta rebasando los 50 años. Se le considera una enfermedad silenciosa porque en sus inicios no presenta síntomas evidentes; sin embargo, sí puede tener consecuencias graves para la salud si no se controla.
Pero, ¿qué hacer si te han diagnosticado hipertensión? Aquí te compartimos pasos prácticos y consejos para cuidar tu bienestar de la mano de tu tratamiento médico.
¿Cuándo acudir al médico?
La American Heart Association (AHA) establece que la presión arterial considerada normal es inferior a 120/80 mm Hg. Si se obtienen valores consistentemente ≥ 140/90 mm Hg, se aconseja iniciar cambios en el estilo de vida y tratamiento médico.
Aquí una gráfica para tu orientación según el Texas Heart Institute:

La hipertensión arterial, el término médico para la presión arterial alta, es conocida como «la muerte silenciosa». Casi 80 millones de estadounidenses (un 33% de la población) sufre presión arterial alta;unos 16 millones de personas ni siquiera saben que tienen esta enfermedad. Fuente
Entiende tu diagnóstico
Cuando un médico internista y/o especializado te confirme el diagnóstico de hipertensión, debes hacerte más consciente de tu situación de salud y cómo cada decisión tiene una consecuencia en ella.
Tener hipertensión no es una tragedia o una limitante a disfrutar de la vida.
Debes seguir las recomendaciones de tu experto en salud.
Seguimiento médico regular
Establece una relación cercana con tu médico o especialista. La hipertensión no tiene una solución única para todos, por lo que es crucial que recibas un tratamiento personalizado. Este puede incluir:
Medicamentos antihipertensivos: Es posible que el médico recete fármacos específicos. Tómalos exactamente como te lo indiquen, sin suspenderlos por iniciativa propia.
Pruebas de seguimiento: Monitorea tu presión arterial en casa con un baumanómetro certificado y lleva un diario para que puedas ubicar el comportamiento de tus síntomas.
Ajusta tu alimentación
Lo que comes juega un papel clave en el control de la presión arterial. Aquí tienes algunos ajustes básicos que la Mayo Clinic considera claves para la prevención o tratamiento de hipertensión:
Reduce la sal: El exceso de sodio eleva la presión arterial. Evita los alimentos procesados y cocina con hierbas y especias como alternativa.
Incorpora frutas y verduras: Opta por alimentos ricos en potasio, como plátanos, espinacas y aguacates, que ayudan a equilibrar los efectos del sodio.
Disminuye las grasas saturadas: Reduce el consumo de frituras, embutidos y mantequilla. Prioriza grasas saludables como las del pescado, el aguacate y el aceite de oliva.
Haz ejercicio regularmente
No necesitas ser un atleta para controlar la hipertensión. Actividades como caminar, nadar o practicar yoga durante al menos 30 minutos al día, cinco veces a la semana, pueden mejorar tu presión arterial y fortalecer tu corazón.
Controla el estrés
El estrés prolongado puede elevar tu presión arterial. Practica técnicas de relajación como:
Meditación y respiración profunda: Dedica unos minutos al día a respirar profundamente y relajarte.
Tiempo de calidad: Dedica tiempo a actividades que disfrutes, como leer, escuchar música o compartir con tus seres queridos.
Mantén un peso saludable
El sobrepeso es uno de los factores de riesgo más comunes para la hipertensión. Una pérdida de peso gradual y sostenida, incluso de unos pocos kilos, puede marcar una gran diferencia en tus niveles de presión arterial.
Limita el consumo de alcohol y deja de fumar
El alcohol en exceso y el tabaquismo son enemigos directos de tu presión arterial. Si bebes, hazlo con moderación (una copa al día para las mujeres y hasta dos para los hombres). Dejar de fumar no solo mejora tu presión arterial, sino que también reduce significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
¿Por qué es importante tomar en serio el diagnóstico?
La hipertensión es un factor de riesgo para problemas graves como infartos, derrames cerebrales e insuficiencia renal. Sin embargo, la buena noticia es que con cambios en el estilo de vida y el tratamiento adecuado, puedes vivir una vida plena y saludable.
Si esta guía te resultó útil, compártela con tus seres queridos. La hipertensión afecta a muchas personas, pero con el apoyo adecuado, podemos reducir sus riesgos y vivir con mejor calidad de vida. ¡Cuidar la salud está en tus manos!
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