
Las personas mayores impulsan el cambio
El Día Internacional de las Personas de Edad 2025 reconoce a los adultos mayores como líderes activos del cambio social y promueve políticas que garanticen sus derechos, salud y participación en una sociedad para todas las edades.
Este 1 de octubre se conmemora el Día Internacional de las Personas de Edad, bajo el lema:
“Las personas de edad impulsan la acción local y mundial: nuestras aspiraciones, nuestro bienestar y nuestros derechos.”
Lejos de ser beneficiarias pasivas, las personas mayores son agentes de cambio que fortalecen la equidad en la salud, la resiliencia comunitaria, la economía y la defensa de los derechos humanos. Sus conocimientos, experiencia y participación activa son esenciales para construir sociedades más justas e inclusivas.
Este enfoque se alinea con los principios establecidos desde hace más de dos décadas en la Declaración Política y el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (2002), que promueven una sociedad para todas las edades mediante políticas de desarrollo, salud y entornos favorables.
En 2025, estos compromisos se ven reforzados por un avance histórico en materia de derechos humanos: en abril, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU adoptó la resolución 58/13, respaldada por 81 Estados miembros, para crear un grupo de trabajo encargado de redactar el primer instrumento jurídicamente vinculante para proteger los derechos de las personas de edad.
La urgencia es clara: la población mayor es uno de los grupos de crecimiento más acelerado en el mundo, especialmente en países en desarrollo. Garantizar el acceso equitativo a salud, protección social, participación y reconocimiento no es solo una cuestión de justicia, sino una condición para el desarrollo sostenible de nuestras sociedades envejecidas.
Este Día Internacional no es solo una conmemoración: es un momento para amplificar las voces de las personas mayores, visibilizar sus aspiraciones y exigir políticas que aseguren su dignidad y bienestar.
Porque envejecer no es un problema, es una conquista, y debe vivirse con derechos, autonomía y respeto.
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