
DJ Gloria: nunca es tarde para empezar de nuevo
A los 81 años, DJ Gloria encontró en la música una nueva manera de vivir después del duelo. Su historia demuestra que la edad no limita los sueños y que siempre podemos comenzar de nuevo.
A veces la vida cambia sin aviso alguno. A veces nos rompe. Y, a veces, en medio de ese vacío, aparece una chispa que regresa la vida al cuerpo.
Eso le ocurrió a Madelein Mansson, hoy conocida como DJ Gloria, una mujer de 81 años que redescubrió la vida después de una pérdida. Cuando él falleció, el silencio de su casa se volvió demasiado grande. La tristeza la dejó sin dirección, sin rutina, sin ganas.
Fue entonces, que entre todo este silencio y pesar, encontró el nuevo ritmo de su vida. El hijo DJ de una de sus amigas le ofreció enseñarle lo básico del mundo de las mezclas y Madelein aceptó.
Pero ella no se quedó con ese conocimiento nada más. Madelein empezó a observar a DJs profesionales, a tomar notas, a practicar desde cero. No buscaba fama ni aplausos; buscaba esa chispa que se había ido con su esposo.
Después de descubrir que los clubes tradicionales no están hechos para ella y su generación, creó Gloria’s 50+ Disco –un espacio donde la gente mayor vuelve a bailar como si el tiempo no pesara.
DJ Gloria mezcla clásicos de los 50 y 60, pero también canciones nuevas. Usa audífonos de brillos con su nombre y tiene rituales que ya son parte de su identidad: comienza con “I Will Survive” y cierra con “At Last”.
Su historia no solo la transformó a ella. También transformó a quienes la ven bailar. Personas que creían que “su tiempo ya había pasado” encontraron en ella un espejo. Una mujer de casi 82 años decidió que la vida no le iba a marcar el paso para reinventarse.
La historia de Madelein nos recuerda algo esencial: nunca es tarde para recuperar la alegría, para explorar un talento nuevo o para comenzar un capítulo que nadie vio venir.
La música fue el puente que la sacó del duelo. Para otros será la pintura, un nuevo trabajo, una clase, un hobby, o una comunidad. Lo importante no es qué eliges, sino que te permitas volver a elegir.
Porque la vida después de los 50, 60, 70 u 80 no es un reflejo gastado de lo que fuimos. Es una etapa más que debe de ser valorada y tratada como un nuevo comienzo, y con ritmo que tú marcarás.
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