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Hombre agarrandose el pecho por dolor

¿Dolor en el pecho? Cuándo preocuparte (y cuándo no)

Antes de entrar en pánico, respira. No todo piquetito significa un infarto: muchas molestias en el pecho se deben a causas comunes como ansiedad, reflujo o tensión muscular. Aprender a distinguir las señales que sí requieren atención médica puede ayudarte a cuidarte con calma, sin caer en alarmas innecesarias.

María Arce
María Arce
Autor verificado

Un piquetito. Una punzada. Un apretón raro. Sientes algo en el pecho y, rápido, tu mente se va al peor escenario: “¿Es un infarto?”. Pero antes de correr a urgencias, respira profundo. Literalmente. Porque no todo dolor de pecho es una emergencia, y entender cuándo sí y cuándo no es clave para tu tranquilidad y tu salud.

Lo primero: no todo dolor en el pecho es cardíaco

El corazón no es todo lo que hay en el pecho. Ahí también hay músculos, huesos, pulmones, esófago, nervios; muchas razones por las que podrías sentir molestias, y la mayoría no son peligrosas.

Un artículo publicado en la Revista Española de Cardiología explica que la mitad de los pacientes que acuden por dolor torácico a un servicio de urgencias tiene un perfil de riesgo muy bajo. Muchos casos están relacionados con ansiedad, tensión muscular o problemas digestivos como el reflujo.

¿Y si es solo ansiedad?

No es “solo” ansiedad, pero sí es muy común. El estrés puede provocar espasmos musculares, hiperventilación y una sensación de opresión en el pecho que puede confundirse con algo más grave. La clave aquí es observar si el dolor aparece en momentos de tensión emocional y desaparece al calmarse. En estos casos, la respiración profunda, el descanso y herramientas para reducir el estrés pueden ser más efectivas que un electrocardiograma.

Otras causas comunes y no graves del dolor de pecho:

  • Reflujo: una causa frecuente, con ardor y molestias después de comer.
  • Tensión muscular: especialmente común si hiciste algún movimiento raro o cargaste algo pesado.
  • Costocondritis: inflamación de las articulaciones entre las costillas y el esternón.
  • Herpes zóster: puede causar dolor antes de que aparezcan las lesiones en la piel.

Señales que pueden indicar algo serio

Aunque no hay que entrar en pánico, sí es bueno estar atentos a ciertas señales. Busca atención médica si el dolor:

  • Se siente como una presión intensa o un peso en el pecho.
  • Se irradia a brazos, mandíbula, espalda o cuello.
  • Viene acompañado de falta de aire, sudor frío, náuseas o mareo.
  • Dura más de unos minutos o aparece con esfuerzo físico.

Este tipo de síntomas sí pueden estar relacionados con un problema cardíaco y deben evaluarse con urgencia.

Está bien querer cuidar tu salud. Está bien buscar respuestas. Lo importante es informarse sin caer en el miedo constante. Escuchar tu cuerpo sin alarmarte por cada señal. Y si de plano no te quedas tranquilo, consulta a un profesional de la salud que te pueda orientar con calma y empatía. Y con una membresía de Soy+ tienes acceso a MIDOCLONLINE, que ofrece consultas ilimitadas, botón de emergencia 24/7 y Seguro Recupera para cirugías.

El dolor de pecho no siempre es un infarto. Hay muchas causas posibles, muchas de ellas benignas. Aprende a reconocer las señales que sí requieren atención urgente y, mientras tanto, vive con más calma y menos Google.

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