
Con azúcar o sin azúcar, el café y su impacto en la longevidad
Más que una bebida deliciosa, el café puede ser un aliado para tu salud y longevidad. Investigaciones muestran que tomarlo con moderación está relacionado con un corazón más fuerte, un cerebro protegido y una digestión más eficiente.
Americano, espresso, cortado, con leche o crema, con azúcar o stevia, de cafetera o soluble. Esas ya son preferencias. El café: la bebida perfecta para comenzar el día y una de las tres bebidas más populares en el mundo. Se puede tomar a todas horas, le puedes poner casi todo y hay variedades infinitas. Pero ¿sabías que está asociado a muchos beneficios para la salud? Sí, como un corazón más saludable y menor riesgo de demencia.
Un estudio realizado por científicos de Harvard revisó los hábitos de 40,000 personas –en base a sus propios diarios de dietas– durante 10 años y llegaron a dos patrones que se repetían: café por la mañana y/o durante el día. En comparación con las personas que no tomaron café, aquellas que lo hicieron por la mañana tuvieron un 16% menos de probabilidades de morir por cualquier causa durante el periodo de estudio y un 31% menos de probabilidades de morir por enfermedades cardiovasculares, siendo los mayores beneficios los obtenidos al consumir al menos dos tazas.
Corazones más sanos
Un estudio de European Journal of Preventive Cardiology, con casi 450,000 personas sin problemas cardíacos iniciales encontró que beber café se asocia con menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y muerte. El menor riesgo general se dio con 2–3 tazas al día, mientras que para latidos irregulares fue con 4–5 tazas. Todos los tipos de café mostraron beneficios, excepto el descafeinado, que no redujo el riesgo de arritmias. Una posible explicación (no comprobada) es su contenido en polifenoles, que podrían disminuir el estrés oxidativo y la inflamación.
Mejor salud cerebral
Un estudio con 365,000 personas de entre 50 y 74 años (cuando se incorporaron al estudio, entre 2006 y 2010) reveló que quienes consumían entre dos y tres tazas de café y/o té al día tuvieron un 32% menos de riesgo de sufrir un derrame y 28% menos probabilidad de padecer demencia, en comparación con quienes no bebían ninguna de estas bebidas. La investigación, que siguió a los participantes durante un promedio de 11.4 años, sugiere que el consumo combinado de café y té podría estar relacionado con una mejor salud cerebral y un menor riesgo de este tipo de evento.
Buena salud digestiva
El café estimula hormonas que activan el reflejo gastrocólico, favoreciendo las contracciones del colon y el movimiento de las heces, efecto potenciado por la cafeína. Esto puede ayudar a aliviar el estreñimiento, especialmente por la mañana, aunque la respuesta varía entre personas y no se recomienda beberlo en exceso solo por este motivo.
En conjunto, la evidencia científica sugiere que el café, más allá de ser una bebida versátil y placentera, podría contribuir a una mejor salud cardiovascular, cerebral y digestiva, factores clave para disfrutar de una vida más larga y de mejor calidad. Consumido con moderación, no solo complementa un estilo de vida saludable, sino que también podría sumar años de bienestar.
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