
Amantes en la familia: el eslabón oculto del orden sistémico
Este artículo explora el papel de los amantes dentro del sistema familiar según la teoría de Bert Hellinger. Explica cómo su presencia influye en la dinámica familiar, por qué no deben ser excluidos y cómo reconocerlos puede restaurar el equilibrio.
Hablar de amantes y relaciones extramaritales suele ser un tema espinoso, pero desde la mirada de la teoría (psicológica) sistémica de Bert Hellinger, los amantes no solo existen, sino que cumplen un papel en el orden familiar. Y ojo, que aquí no estamos ni justificando ni promoviendo la infidelidad, sino explorando su impacto en la dinámica de los sistemas familiares. Así que, si estás listo y tienes la sabiduría de ver la vida sin prejuicios, este tema te va a sorprender.
El orden y el equilibrio según Hellinger
Bert Hellinger, creador de las constelaciones familiares, descubrió que en todo sistema familiar hay un orden oculto, y cuando este se rompe, el sistema busca reestablecerlo de maneras inesperadas. Según Hellinger, uno de los principios fundamentales es la pertenencia: todas las personas que han formado parte del sistema (familia) deben ser reconocidas. Si alguien es excluido, el sistema encuentra la forma de traerlo de vuelta, aunque sea de manera inconsciente.
¿Qué papel juegan los amantes en el sistema familiar?
Desde esta perspectiva, los amantes (o las amantes) no son simplemente personas con quienes alguien tuvo una relación fuera del matrimonio, sino individuos que han influido en la estructura familiar. Si un amante es negado, silenciado o tratado como si nunca hubiera existido, es posible que futuras generaciones de la familia repliquen ese patrón de manera inconsciente. Esto puede manifestarse en infidelidades repetidas, problemas en las relaciones de pareja o incluso dificultades en la construcción de relaciones afectivas sanas.
En palabras de Hellinger: "Lo que se excluye, regresa de otra forma". Y eso aplica para cualquier miembro de la familia, incluyendo a los amantes.
El reconocimiento sana el sistema
La solución según la teoría sistémica es el reconocimiento. No significa que debamos aplaudir o justificar infidelidades, sino aceptar que esas personas existieron y que su presencia tuvo un impacto. Algunas formas de reconocer sin dañar incluyen:
- Aceptar que el amante o la amante existió y tuvo un lugar en la historia familiar.
- Evitar el odio o la negación, ya que eso solo perpetúa el desorden sistémico.
- Entender que ningún miembro de la familia debe ser excluido, por más que su papel haya sido controvertido.
¿Y qué significa esto para quienes ya estamos más allá de la mediana edad?
Pues que hemos llegado a una edad en la que podemos mirar la vida con otra perspectiva. Conocemos la complejidad de las relaciones humanas y sabemos que, a veces, la realidad no es blanco o negro. Aprender sobre estos temas nos permite entender nuestras propias historias familiares, liberar cargas innecesarias y, por qué no, ayudar a nuestros hijos y nietos a vivir relaciones más sanas.
Así que, la próxima vez que escuches sobre alguien "prohibido" en la familia, en lugar de juzgar, pregúntate: ¿qué lugar ocupó en el sistema y qué puedo aprender de ello?
¡Comparte este artículo si te pareció interesante! Quizá alguien en tu familia también necesita conocer esta información para entender mejor su historia.
¿Te gustó el artículo?





