Menú

© Soy Más | Todos los derechos reservados, 2026.

El pensamiento creativo como un hábito diario

¿Cómo convertir el pensamiento creativo en un hábito diario?

Natalie Nixon, experta en creatividad, explica que la creatividad tiene dos dimensiones fundamentales: el asombro y el rigor. El asombro está relacionado con la curiosidad, la imaginación y la capacidad de hacer preguntas fuera de lo común.

Redacción Soy+
Redacción
Autor verificado

La creatividad no es un don reservado para unos pocos, sino una capacidad innata que todos los seres humanos poseemos. Sin embargo, muchas personas creen que ser creativo es algo espontáneo o exclusivo de artistas y diseñadores. La realidad es que la creatividad puede desarrollarse y fortalecerse con práctica y hábitos específicos.

Natalie Nixon, experta en creatividad, explica que la creatividad tiene dos dimensiones fundamentales: el asombro y el rigor. El asombro está relacionado con la curiosidad, la imaginación y la capacidad de hacer preguntas fuera de lo común. Por otro lado, el rigor implica disciplina, tiempo dedicado a la tarea y el dominio de habilidades necesarias para materializar las ideas.

Si quieres hacer del pensamiento creativo un hábito sostenible, aquí te compartimos cuatro estrategias efectivas para lograrlo:

1. Despierta tu curiosidad con preguntas inesperadas

Una de las mejores formas de estimular la creatividad es aprender a formular preguntas que desafíen lo establecido. Una técnica útil es el "question storming", que consiste en generar preguntas en lugar de respuestas. En lugar de preguntarte "¿Cómo resuelvo este problema?", intenta reformularlo desde diferentes perspectivas, como "¿Qué pasaría si este problema no existiera?", o "¿Cómo lo abordaría alguien de una industria completamente diferente?".

Esta práctica te ayudará a explorar nuevos ángulos y a descubrir soluciones innovadoras.

2. Amplía tu visión a través de nuevas experiencias

El cerebro se nutre de la diversidad de experiencias. Escuchar un pódcast sobre un tema desconocido, asistir a una conferencia en un sector ajeno al tuyo o incluso tomar una clase en un área diferente puede abrirte puertas a ideas frescas. Exponerte a diferentes formas de pensar y resolver problemas te permitirá desarrollar conexiones inesperadas entre conceptos y potenciar tu creatividad.

3. Aprovecha las limitaciones como un motor de innovación

A pesar de lo que pueda parecer, la creatividad florece dentro de ciertos límites. Fijar restricciones específicas puede ayudarte a enfocarte y encontrar soluciones más efectivas. Por ejemplo, si estás buscando una estrategia de marketing innovadora, en lugar de preguntar "¿Cómo podemos mejorar nuestra campaña?", intenta algo más concreto: "¿Cómo podemos conectar nuestro producto con la emoción que genera en los clientes?".

Al establecer parámetros claros, lograrás que tu creatividad se enfoque en lo esencial y genere respuestas más estructuradas y accionables.

4. Incorpora recompensas para reforzar el hábito

La creatividad, al igual que cualquier otro hábito, necesita una recompensa para reforzarse. Según Charles Duhigg, autor de "El poder de los hábitos", los circuitos de retroalimentación positiva son clave para convertir una acción en un hábito automático.

Encuentra pequeñas recompensas que te motiven a seguir con tu proceso creativo. Puede ser algo tan simple como escuchar tu canción favorita después de terminar una sesión de trabajo creativo o tomarte un descanso al aire libre. Estas recompensas activarán en tu cerebro el deseo de repetir la actividad, ayudándote a consolidar el hábito con el tiempo.

Desarrollar el pensamiento creativo no es un proceso mágico ni reservado para unos pocos, sino una habilidad que cualquiera puede fortalecer con práctica y disciplina. Cultivar el asombro, estructurar el rigor, plantear preguntas innovadoras y establecer recompensas son estrategias efectivas para hacer de la creatividad un hábito cotidiano.

¿Cómo nutres tu creatividad a diario? ¿Cuál ha sido la situación en la que tu creatividad te ayudó?

Comparte este artículo y cambia tu mente. La edad nos da experiencia y la experiencia mucho más material para la creatividad.

¿Te gustó el artículo?