
El próximo gran sueño del futbol mexicano se llama ELLAS
La Selección Mexicana Femenil quiere volver a un mundial después de 12 años y está a solo 90 minutos de lograrlo.
El mundial 2026 terminó, pero la emoción no. Si algo nos dejó esta fiesta del futbol fue la certeza de que los grandes momentos no se acaban cuando baja el telón. Simplemente cambian de protagonistas. Así que ahora es el turno de ellas.
La Selección Mexicana Femenil está a un solo partido de volver a una copa del mundo. El próximo 28 de noviembre, enfrentará a Haití en los cuartos de final del Campeonato W de Concacaf. Una victoria significará el regreso de México a un Mundial Femenino después de 12 años, y el primer paso hacia una nueva generación de historias que vale la pena seguir.
Más allá del resultado, este equipo representa algo que en Soy Más celebramos todos los días, el valor de la perseverancia. Porque los sueños importantes no siempre llegan a la primera, a veces necesitan tiempo, constancia y la decisión de volver a intentarlo.
Después de quedarse fuera de Francia 2019 y Australia-Nueva Zelanda 2023, la selección ha construido un camino distinto. Llegó a esta etapa con paso perfecto, cuatro victorias, 36 goles a favor y ninguno en contra. Un desempeño que refleja el crecimiento del futbol femenil mexicano y el trabajo de una generación que ha encontrado en la Liga MX Femenil y en clubes del extranjero el espacio para desarrollar todo su talento.
Este equipo también es el resultado de años de transformación. Hace apenas una década, hablar de futbol profesional para mujeres en México parecía una excepción. Hoy, miles de niñas tienen referentes en quienes mirarse y jugadoras como Charlyn Corral, Rebeca Bernal, Kenti Robles, Alice Soto o Montserrat Saldívar demuestran que el talento no entiende de género, sino de oportunidades.
Brasil 2027 puede convertirse en mucho más que una competencia deportiva. Puede ser el escenario donde México confirme que apostar por el deporte femenil cambia historias, rompe barreras e inspira a nuevas generaciones.
Y quizá esa sea una de las mejores lecciones que deja el futbol, nunca es tarde para escribir un nuevo capítulo. Lo mismo ocurre con quienes deciden aprender algo diferente después de los 50, emprender un proyecto, volver a estudiar o cumplir un sueño que parecía lejano. Las metas no tienen fecha de caducidad, solo necesitan el valor de dar el siguiente paso.
Por eso, cuando el balón vuelva a rodar en noviembre, no solo estará en juego un boleto al mundial. También estará la oportunidad de acompañar a un equipo que representa esfuerzo, disciplina y la convicción de que los mejores momentos todavía pueden estar por venir.
Porque después del mundial empieza otra historia. Y esta vez, el reflector está donde siempre debió estar, en ellas.
¿Te gustó el artículo?





