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Etapas emocionales de la jubilación de Robert Atchley

El shock emocional de la jubilación: ¿Estoy listo?

Robert Atchley, logró identificar 7 etapas de la jubilación, y dependiendo de la etapa, el estrés de la situación puede variar.

Redacción Soy+
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Autor verificado

Según el libro clásico de Robert Atchley, Continuity and Adaptation in Aging, existen 7 etapas de la jubilación, y dependiendo de la etapa, el estrés de la situación puede variar.

Cada persona las vive a su tiempo y ritmo, por lo que no hay una regla de horas, meses o años. Simplemente, se viven y en el mejor de los casos, se resuelven conforme se presentan.

Prejubilación

Esta es la primera fase; suele tener lugar entre 5 y 10 años antes de jubilarse, cuando la mayoría de la gente empieza a centrarse en la planificación financiera. El estrés asociado a esta época de la vida laboral puede tener su origen en una ansiedad generalizada por hacerse o sentirse mayor, preguntarse si tienes suficiente dinero ahorrado y no tener un plan concreto para la jubilación.

Cómo afrontarlo: Para hacer frente a esta fuente de estrés, céntrate en elaborar un plan claro y concreto para tu futuro. Escribe tus sueños para la jubilación, reúnete con expertos financieros para ver hasta qué punto son realistas sus objetivos y toma medidas para hacer realidad esos sueños. También puede ser útil centrarse en una alimentación y un estilo de vida más saludable para planificar una vida sana y larga durante la jubilación.

Día de la jubilación

La segunda etapa -y la más corta- es el día mismo de tu jubilación, que tu organización y tus compañeros pueden celebrar. Puede significar un regalo de algún tipo y quizá una fiesta en la oficina o en un restaurante elegante. Muchas personas esperan con ilusión este día, ya que marca el antes y el después de su vida laboral. Y aunque el día en sí puede ser festivo, puede haber estrés relacionado con fijar la fecha y decírselo al jefe y a la familia.

Cómo afrontarlo: La mejor forma de afrontar este día es reflexionar sobre tus logros profesionales, que pueden ser el centro de tus palabras de despedida o el correo electrónico que envíes a tus compañeros para cerrar tu etapa. Incluso dedícate palabras a ti mismo, después de todo nadie sabe todo lo que has vivido, sólo tú.

Fase de luna de miel

En esta tercera fase, haces muchas de las cosas que siempre quisiste hacer, pero no tenías tiempo o libertad: viajes impulsivos para ver a la familia o explorar nuevos lugares, disfrutar plenamente de tus gustos, ya sea la jardinería, la pintura o aprender un nuevo idioma porque sí.

Cómo afrontarlo: Este es el período menos estresante de la jubilación, llénate de él y disfrútalo al máximo. Permítete sentir alegría, satisfacción, emoción y logro. Para prolongar este período, puedes anotar en un diario tus sentimientos positivos para poder consultarlos cuando necesites un estímulo emocional a medida.

Desencanto

En esta cuarta fase, empiezas a preguntarte si "esto es todo" para el resto de tu vida. El subidón emocional de la libertad de hacer todo lo que quieres comienza a decaer y aparecen los inconvenientes de demasiada libertad y poca estructura. Puede que empieces a sentir ansiedad por gastar dinero sin ganar dinero. Puede que te enfrentes a otro día imprevisto con temor en lugar de con aventura. Es posible que anheles un objetivo o una sensación de logro.

Cómo afrontarlo: Una forma de lidiar con el estrés de esta fase es centrarse en las cosas que disfrutas de la jubilación e intentar solucionar las partes que no. Vuelve a esa lista de logros profesionales, a tu lista de agradecimientos y lee las anotaciones del diario de la fase de luna de miel para ayudar a cambiar a una mentalidad más positiva. Sé proactivo y ponte en contacto con amigos y familiares para hacer cosas que les gusten en grupo. Plantéate aprender un idioma o desarrollar una nueva habilidad. Y si realmente echa de menos trabajar con un gran grupo de personas, puedes involucrarte en un voluntariado que le dé estructura, metas a corto plazo y reestructure tus días.

Reorientación

Para algunas personas, esta quinta fase puede ser la más difícil, ya que implica descubrir una nueva identidad y empezar a aclimatarse a una nueva forma de vida. Quieres ser capaz de responder a la eterna pregunta de qué haces sin ninguna ansiedad y sentir un propósito en esta nueva vida que has creado para ti.

Cómo sobrellevarlo: Para superar este periodo, crea una rutina que te funcione. Acuéstate y levántate a la misma hora todos los días para regular sus ritmos circadianos, y haz ejercicio para mantener tus huesos y músculos fuertes, mantén un peso saludable y reduce el riesgo de enfermedades crónicas. También reúnete seguido con amigos y familiares para estar conectado socialmente y aumentar tu resistencia emocional.

Estabilidad

La etapa de estabilidad, también conocida como etapa de reconciliación. En este punto, te has asentado en una vida que te proporciona sentimientos de propósito y plenitud. Como todo el mundo, tendrá altibajos emocionales y psicológicos, pero también tiene formas de afrontar estos cambios sin demasiados problemas. Como cualquier otro periodo de la vida, esta etapa de la jubilación no siempre será tranquila y tendrá altibajos psicológicos y emocionales. Puede que tenga que enfrentarse a la muerte de amigos y familiares, a la enfermedad de los hijos o la pareja, o a bajones en tus ahorros económicos.

Cómo afrontarlo: Apóyate en las estrategias que te hayan funcionado de etapas anteriores. Mantén las estrategias que más te ayuden. Quizá quieras considerar la posibilidad de grabar la historia de tu vida como un legado para tus hijos o nietos o como un registro histórico. Escribir o grabar la historia de su vida le dará un sentido de legado. Y compartir regularmente estas historias con la familia y la comunidad puede mantenerte conectado de formas muy poderosas. Incluso puedes explorar la idea de escribir y publicar unas memorias.

Finalización

“Finalización” a la última fase de la jubilación. Cuando llegas a este rol es porque el rol vital que has desarrollado queda anulado por la incapacidad de valerte por ti mismo, volviéndote dependiente 100% de otras personas.

En muchos casos esto tiene lugar de forma progresiva, con la aparición de problemas de salud cada vez más importantes. Otras veces el cambio se da de un modo más súbito, por un accidente que empeora bruscamente tu estado físico o mental.

Cómo afrontarlo: Desde tu etapa productiva y en etapas anteriores, debes contemplar la comunicación plena y el campo de acción que te gustaría que tus familiares, amigos o cuidadores tomaran contigo ante esta situación.

Independientemente de la fase de jubilación en la que te encuentres, es recomendable tener a la mano siempre a un terapeuta de confianza que te ayude a lidiar con los sentimientos y la nueva versión de ti que irás descubriendo en el proceso.

Mantener la conexión social, el propósito de vida y una rutina saludable son las bases de una vida de jubilación exitosa.

Comparte esta información para que tus amigos y familia sepan lo que involucra la jubilación. Dale el lugar al tema en las conversaciones familiares, seguro ayudarás a otros.


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