
Famosas que envejecen bien (y cómo lo están haciendo realmente)
Descubre cómo seis mujeres icónicas —Jennifer Aniston, Cher, Salma Hayek, Nicole Kidman, Meryl Streep y Julie Andrews— están redefiniendo el envejecimiento con hábitos conscientes, bienestar emocional y una actitud positiva ante la vida.
El paso del tiempo no tiene que ser sinónimo de desgaste. Cada vez más mujeres maduras están redefiniendo lo que significa longevidad, combinando salud, autoestima, hábitos conscientes y una actitud activa ante la vida. Estas seis celebridades muestran que el bienestar se construye día a día, desde adentro hacia afuera.
Jennifer Aniston: movimiento diario y disciplina realista
Mantenerse ágil, fuerte y tonificada a sus 56 años no es casualidad, y Jennifer Aniston lo asume como parte de su estilo de vida. Para ella, el ejercicio no es un castigo, sino una fuente de bienestar. Ha dicho que después de entrenar se siente “realmente hermosa”, porque su cuerpo está activo, las endorfinas fluyen y siente que está cuidando “el único cuerpo que tiene”.
Su rutina combina boxeo, yoga y cardio, con al menos 20 minutos de actividad al día. En casa tiene caminadora, bicicleta estática y elíptica, y suele terminar sus sesiones en una sauna de infrarrojos, ideal para recuperación muscular y relajación. Trabaja también con su entrenador Leyon Azubuike, fundador del gimnasio de box Gloveworx en Estados Unidos. Sus sesiones comienzan con 15 minutos de yoga y pueden incluir cuerda, jumping jacks y mucho trabajo de core. Esos abs definidos no son genética: hay muchas planchas detrás.
Cher: constancia, buen humor y cero excesos
A los 79 años, Cher no atribuye su vitalidad a ningún secreto oculto, sino a una serie de hábitos que ha mantenido por décadas. Sus días en casa empiezan temprano, alrededor de las 6:00 o 7:00 de la mañana. Si su pareja, Alexander Edwards, está con ella, toman café juntos en la terraza y platican para empezar el día de buen humor. Después baja a hacer ejercicio, algo que considera parte natural de su rutina desde siempre.
Cuando no está trabajando, visita amigos o los recibe en casa, y disfruta lo cotidiano sin drama. También tiene claro qué evita: no fuma desde que estuvo embarazada de su hijo y casi no bebe alcohol. Sus amistades bromean con que debería brindar más seguido, pero ella lo tiene claro: no le gusta ni lo necesita. Más allá de cualquier tratamiento o moda, su filosofía es sencilla y poderosa: le gusta la vida, se divierte y se siente afortunada.
Salma Hayek: movimiento consciente y disfrute natural
A sus 59 años, Salma Hayek mantiene su vitalidad con actividad física que se adapta a su estilo de vida. Practica yoga restaurativo, baila y realiza deportes acuáticos como natación y buceo, combinando diversión y ejercicio sin necesidad de rutinas estrictas.
Su enfoque hacia el bienestar también incluye alimentación consciente y equilibrio emocional. Salma prefiere disfrutar de la comida sin restricciones severas, demostrando que sentirse bien y mantenerse saludable puede ser un proceso natural y placentero.
Nicole Kidman: equilibrio, autocuidado y poder femenino
A sus 58 años, Nicole Kidman mantiene una rutina de bienestar que refleja su compromiso con el autocuidado y el empoderamiento femenino. En una entrevista con Forbes, compartió que su enfoque hacia la belleza ha evolucionado con la edad, priorizando la salud y el bienestar integral. Como embajadora de Clé de Peau Beauté, enfatiza la importancia de una rutina de cuidado de la piel que incluya protección solar constante y productos que nutran la piel desde adentro.
Además de su régimen de belleza, Kidman es conocida por su estilo de vida activo y equilibrado. Aunque no comparte detalles específicos sobre su rutina de ejercicios, su presencia en eventos y su energía en pantalla reflejan una vida dedicada al bienestar y al empoderamiento personal. Su enfoque hacia la belleza y el bienestar es un testimonio de su compromiso con una vida plena y saludable.
Meryl Streep: redefiniendo el envejecimiento con autenticidad

A sus 76 años, Meryl Streep desafía las narrativas tradicionales sobre el envejecimiento. En una entrevista con Woman & Home, expresó que liberarse de la preocupación por la apariencia física fue una de las decisiones más liberadoras de su carrera. "No desperdicies tanto tiempo preocupándote por tu piel o tu peso", aconseja. Para ella, lo esencial es desarrollar lo que uno hace y cómo impacta al mundo, abrazando el envejecimiento como una oportunidad y no como un obstáculo.
Además, Streep reflexiona sobre cómo la sociedad tiende a valorar la belleza externa por encima de los logros personales. "A veces las mujeres se confunden y piensan que si son más bellas, serán más amadas; si se ven mejor por fuera, eso es lo que las hará importantes o queribles", señala. Ella enfatiza que la belleza no otorga significado en el mundo y que es crucial ser vigilantes al respecto.
Julie Andrews: sabiduría, resiliencia y autenticidad

A sus 90 años, Julie Andrews comparte su perspectiva sobre el envejecimiento en el podcast Wiser Than Me de Julia Louis-Dreyfus. Durante su conversación, Andrews reflexionó sobre la pérdida de su voz cantada y cómo ha aprendido a adaptarse a los cambios que vienen con la edad. Destacó la importancia de encontrar nuevas formas de expresión y de abrazar las transformaciones personales con gracia y aceptación.
Además, Andrews enfatizó la relevancia de la resiliencia y la autenticidad en esta etapa de la vida. Subrayó que, aunque los desafíos son inevitables, mantener una actitud positiva y fiel a uno mismo es esencial para vivir plenamente. Su enfoque hacia el envejecimiento es un testimonio de su fortaleza y sabiduría adquirida a lo largo de los años.
La verdadera clave no está en fórmulas mágicas ni en la perfección, sino en cultivar hábitos que fortalezcan cuerpo, mente y espíritu. Mantenerse activa, cuidar la alimentación, priorizar el bienestar emocional y aceptar los cambios con gracia son pasos que cualquiera puede adaptar a su vida. En última instancia, estas celebridades nos enseñan que la juventud y la vitalidad no dependen de la edad, sino de cómo elegimos vivir cada día.
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