
¿Hemos aprendido a comprar mejor en el Buen Fin? Los datos dicen que sí
Los estudios más recientes muestran que el Buen Fin 2025 estará marcado por un consumidor más maduro y estratégico: 77% planea comprar y 7 de cada 10 combinarán canales físicos y digitales. La planeación, los meses sin intereses y los beneficios financieros se consolidan como los principales motores de compra en una temporada que refleja la evolución del consumo en México.
El Buen Fin 2025 llega con un consumidor mexicano más maduro, estratégico y confiado. Los más recientes estudios de la AMVO (Asociación Mexicana de Venta Online) y la firma de investigación de mercados, Ipsos, coinciden en que esta edición reflejará una transformación clara en los hábitos de compra. El precio sigue siendo importante, pero hoy predominan la planeación, la omnicanalidad y los beneficios financieros como factores decisivos.
De acuerdo con la AMVO, el 77% de los internautas planea comprar durante el Buen Fin 2025, y casi siete de cada diez combinarán el canal físico y digital. Esto confirma la consolidación del consumidor omnicanal, que compara precios, consulta reseñas y elige la modalidad más conveniente para cerrar su compra.
Además, el 76% de los interesados comenzará a investigar productos con hasta tres semanas de anticipación, lo que muestra que el Buen Fin ya no se vive como un impulso de último minuto, sino como un proceso planificado y estratégico.
Ipsos confirma esta tendencia: 87% de los consumidores dice planear sus compras con antelación y 81% ahorra un presupuesto específico para aprovechar las promociones, especialmente los hombres y las personas mayores de 45 años.
Beneficios financieros, el gran atractivo
La estrategia de pago será protagonista en esta edición. Según la AMVO, los meses sin intereses, particularmente a 12 meses, y las bonificaciones en efectivo son los beneficios más esperados por los compradores digitales. Les siguen las recompensas en programas de puntos y las preventas exclusivas.
Ipsos complementa que los descuentos directos siguen siendo la promoción más valorada (54%), seguidos por los meses sin intereses (24%) y la devolución de efectivo (9%). En conjunto, estos incentivos fortalecen la percepción de que el Buen Fin “sí vale la pena”, pues 94% de los consumidores considera que los descuentos son reales y útiles.
El reporte de la AMVO revela que los jóvenes menores de 24 años aumentan su participación en la campaña, mientras que el segmento de 35 a 44 años sigue siendo el más consistente. Esta combinación impulsa la demanda de experiencias digitales más ágiles y personalizadas.
En cuanto a género, las mujeres concentran el 70% de la participación en El Buen Fin, según Ipsos, mientras que los compradores de nivel socioeconómico alto (ABC+) destacan por su planeación y uso estratégico del crédito.
Nuevos nichos de compra y consumo familiar
Más allá de los tradicionales segmentos de moda, electrónicos y electrodomésticos, el interés crece en categorías de nicho, artículos de lujo, alimentos para mascotas, farmacia y automotriz. Para la AMVO, esta diversificación “exige a los retailers ajustar inventarios, surtido y comunicación para captar nuevas oportunidades”.
El Buen Fin también se consolida como una temporada de compras familiares y personales a la vez. La mayoría de los consumidores declara que comprará para sí mismos (94%), pero también para familiares (56%), parejas (41%) y hasta mascotas (22%).
Aunque 74% de los consumidores se endeuda durante las temporadas de descuentos, la mayoría lo hace mediante tarjetas de crédito y mantiene una visión positiva de sus finanzas. Ipsos lo define como una “paradoja del endeudamiento optimista”: una cultura de consumo que entiende el crédito como una herramienta, no como un riesgo.
“El Buen Fin 2025 confirma la madurez del consumidor y del ecosistema e-commerce en México. Las empresas que integren experiencias omnicanal, promociones personalizadas y logística eficiente podrán capitalizar una temporada clave para el crecimiento de sus ventas digitales y físicas”, revelan desde la AMVO.
Este evento comercial será el escaparate de un consumidor más informado, tecnológico y exigente. Ya no compra solo por precio, sino por experiencia, confianza y conveniencia. Las marcas que logren entender esa evolución serán las que conquisten una temporada que, más que de descuentos, se ha convertido en un termómetro de la madurez digital del país.
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