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Fruta congelada en árbol

No lo sientes… pero te mata: el frío silencioso que amenaza a los mayores

La hipotermia no es un mito lejano: puede ocurrir en casa, sin que lo notes, especialmente después en la segunda mitad de la vida. Conoce sus señales, cómo prevenirla y por qué el frío extremo puede convertirse en un enemigo silencioso si no estás preparado.

Pilar Maguey
Pilar Maguey
Autor verificado

Cuando bajan las temperaturas con las lluvias, la mayoría pensamos en abrigarnos un poco más… pero pocas veces reflexionamos sobre lo que verdaderamente significa el frío para nuestro cuerpo, especialmente en la madurez de la vida. La hipotermia no es exclusiva de las montañas nevadas ni de caminatas extremas. Puede aparecer en nuestra sala, mientras leemos, o durante una noche fresca si la casa no se encuentra en buena temperatura. Y lo más alarmante: muchas veces no sentimos que estamos en riesgo… hasta que ya lo estamos.

¿Qué es la hipotermia y por qué debemos conocerla?

La hipotermia sucede cuando la temperatura corporal baja peligrosamente por debajo de los 35 °C (95 °F). Esta bajada interfiere con la capacidad del cuerpo para funcionar normalmente, afectando el corazón, el sistema nervioso y otros órganos vitales.

El National Institute on Aging (NIA), destaca que las personas mayores pueden ser más vulnerables a este fenómeno debido a que con la edad:

  • El cuerpo produce menos calor.
  • Se reduce la capacidad de percibir el frío.
  • Se toman ciertos medicamentos que afectan la regulación térmica.
  • Se presentan condiciones médicas que limitan la movilidad o la circulación.

En otras palabras, aunque el ambiente esté frío, podrías no sentirlo… y sin darte cuenta, tu temperatura puede descender a niveles peligrosos.

Señales que pueden salvarte la vida

Según el NIA, hay síntomas sutiles y progresivos que nos alertan de una hipotermia:

  • Temblores constantes.
  • Somnolencia o debilidad.
  • Habla lenta, entrecortada o balbuceo.
  • Confusión mental o cambios de conducta.
  • Movimientos torpes o lentos.
  • Pulso débil y respiración superficial.
  • En casos graves: pérdida del conocimiento o ausencia de temblores (sí, puede dejar de temblar cuando se vuelve más grave).

Estas señales pueden confundirse fácilmente con fatiga o “enfriamiento normal”. Por eso, la información y la observación son fundamentales.

¿Cómo prevenir la hipotermia y seguir disfrutando el invierno?

La clave está en prepararnos sin renunciar a vivir plenamente. Aquí las recomendaciones del NIA:

Dentro de casa:

  • Mantén la temperatura interior a por lo menos 20 °C (68 °F).
  • Usa varias capas de ropa ligera, preferentemente de lana o tejidos térmicos.
  • Cierra habitaciones que no estés usando para conservar el calor.
  • Utiliza mantas, gorros, bufandas… ¡También dentro de casa!
  • Evita sentarte durante mucho tiempo en un solo lugar sin moverte. El movimiento genera calor.
  • Revisa puertas y ventanas para evitar filtraciones de aire frío o humedad.

Alimentación:

  • Come bien: una buena nutrición ayuda a regular el calor corporal.
  • Bebe líquidos calientes (no alcohol ni bebidas con cafeína que pueden aumentar la pérdida de calor).
  • Si estás en tratamiento médico, consulta si tu medicamento afecta la regulación de temperatura.

Al salir:

  • Consulta el clima antes de salir. Si hay alertas por lluvias, baja de temperatura o frío extremo, considera reprogramar tus actividades.
  • Viste con capas sueltas y abrigadoras, incluyendo gorro, guantes, bufanda y calcetas térmicas. Un gran aliado es la ropa interior térmica, en ocasiones ni se nota que la estás usando.
  • Evita el algodón en contacto con la piel, pues retiene la humedad y si se llega a mojar en lluvia tarda en secarse, bajando tu temperatura corporal.
  • Mantén los pies secos y calientes; el cuerpo pierde mucho calor por los pies y la cabeza.

¿Qué hacer ante un caso de hipotermia?

Si crees que tú o alguien cercano puede estar sufriendo hipotermia:

  1. Llama a emergencias de inmediato, 911 en todo México.
  2. Lleva a la persona a un lugar cálido y seco.
  3. Quítale cualquier ropa mojada.
  4. Envuélvela en mantas secas, incluso la cabeza, pero deja la cara descubierta.
  5. Ofrécele bebidas calientes si está consciente (nunca alcohol).
  6. No uses baños calientes ni frotes la piel bruscamente, ya que podrías agravar la condición.

La segunda mitad de la vida no es para congelarse: es para encenderla

Cuidarse del frío no es sinónimo de encerrarse ni vivir con miedo. Al contrario: cuando conoces los riesgos y te proteges, puedes salir a caminar, disfrutar del aire libre o simplemente estar en casa sabiendo que tu cuerpo está a salvo.

Vivir plenamente también significa cuidarnos con conciencia. No es una exageración: es amor propio. La hipotermia puede prevenirse, y esa es la mejor noticia de todas.

Fuente

https://www.nia.nih.gov/news/hypothermia-cold-weather-hazard


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