Menú

© Soy Más | Todos los derechos reservados, 2026.

Howard Tucker

Howard Tucker, el neurólogo de 102 años, revela su secreto para desafiar la edad

El doctor Howard Tucker, con más de siete décadas de carrera, demuestra que la longevidad se construye con propósito. Afirma que seguir trabajando y cultivando vínculos retrasa el deterioro cognitivo y da sentido a la vida.

Zyanya López
Zyanya López
Autor verificado

A sus 102 años, el doctor Howard Tucker sigue siendo una inspiración para médicos y longevos por igual. Este neurólogo de Cleveland, Ohio, reconocido por el Libro Guinness como el médico en activo más longevo del mundo, no concibe la jubilación como un final, sino como un riesgo. “Está documentado que por cada año extra de trabajo, el riesgo de demencia disminuye”, asegura en un artículo publicado en National Geographic. “Si dejas de usar el cerebro, lo pierdes”.

Desde 1947, cuando se graduó de médico, Tucker ha dedicado su vida a la neurología. Sirvió en la Marina durante la Segunda Guerra Mundial, fue jefe de neurología de la Flota Atlántica en la Guerra de Corea y, a los 67 años, estudió Derecho sin abandonar su práctica médica. Incluso durante la pandemia de COVID-19, colaboró en la atención de pacientes. Hoy sigue impartiendo clases ocasionales en la Universidad Case Western Reserve y participando en casos médico-legales.

Tucker pertenece a una generación que vio transformarse la medicina desde sus cimientos. Cuando empezó, los hospitales aún carecían de resonancias magnéticas o tomografías, y muchas enfermedades neurológicas eran un misterio. Hoy, observa con asombro los avances tecnológicos, pero también con cautela.

“La medicina se ha vuelto más precisa, pero también más distante”, reflexiona. “Los médicos jóvenes deben recordar que escuchar al paciente sigue siendo el mejor diagnóstico”. Su visión combina ciencia con humanidad, una dualidad que le ha permitido seguir encontrando sentido a su profesión más de siete décadas después.

Su mensaje es claro: mantener la mente activa y las relaciones sociales es tan importante como cuidar el cuerpo. Para Tucker, la jubilación entendida como retiro absoluto del mundo laboral y social “es el enemigo de la longevidad”. “Seguir tomando decisiones, aprender cosas nuevas y convivir con los demás retrasa el deterioro cognitivo”, explica.

Más allá del trabajo, Tucker atribuye su bienestar a tres reglas simples: mantente activo física y mentalmente, no fumes y no odies. “El odio es como fumar emocionalmente: te daña a ti mismo. Aumenta la presión, el pulso, el estrés. No tiene sentido cargar con eso”, dice.

Su estilo de vida está guiado por la moderación. Desayuna fruta con su esposa (con quien lleva casi 68 años casado), cena ligero, se ejercita caminando o en bicicleta estática y disfruta, de vez en cuando, un martini o un helado. “No creo en dietas extremas ni en las prohibiciones. Todo en equilibrio”, explica.

El neurólogo también insiste en la importancia del contacto humano. “Mi padre tenía amigos treinta años menores, y eso lo mantenía vivo. A mí me pasa lo mismo: las amistades jóvenes te empujan a pensar, a reírte, a no quedarse atrás”. En sus redes sociales, donde su nieto lo ayuda a compartir reflexiones, se dirige a miles de seguidores con una mezcla de sabiduría y humor.

Su historia también se ha convertido en un fenómeno cultural. En 2023, un documental titulado “What’s Next?” narró su vida y su filosofía de longevidad, mostrando cómo combina la práctica médica con actividades cotidianas simples, como cocinar o leer el periódico. En TikTok, donde su nieto lo ayuda a compartir consejos, acumula millones de vistas. “No busco fama”, comenta con humildad. “Solo quiero demostrar que mantenerse curioso y útil es la mejor medicina que existe”.

Con más de siete décadas de práctica médica, Tucker ha presenciado los mayores avances de la neurología moderna, desde la llegada de la tomografía hasta la resonancia magnética. Pero recuerda a sus estudiantes que la tecnología no sustituye la empatía. “Ninguna imagen reemplaza conocer al paciente. La medicina sigue siendo humana”.

A través de su ejemplo, Howard Tucker se ha convertido en un símbolo de la silver economy: esa nueva visión del envejecimiento que valora la experiencia y el conocimiento como motores de innovación social. Su vida recuerda que cumplir años no implica detenerse, sino seguir aportando valor desde la sabiduría y la curiosidad. “Mientras tenga algo que enseñar y algo que aprender”, dice, “seguiré trabajando. Ese es mi secreto para vivir tanto… y bien”.

¿Te gustó el artículo?