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¿Inflamación crónica o deshidratación silenciosa?

En esta colaboración, la nutrióloga Aline Preciado nos comparte las claves para identificar deshidratación en adultos mayores.

Aline Preciado
Aline Preciado
Autor verificado

A partir de los 50 años, el mecanismo de la sed se vuelve menos eficiente en el cuerpo ¿lo sabías? Esto es porque el hipotálamo se vuelve menos sensible a los cambios de concentración de sales en la sangre. Diversos estudios señalan que muchos adultos mayores viven con deshidratación leve de forma crónica sin percibirlo.

Cuando la hidratación es insuficiente, el organismo responde con:

  • Fatiga persistente y menor rendimiento cognitivo
  • Dolores de cabeza recurrentes
  • Tránsito intestinal lento o constipación
  • Calambres musculares
  • Retención de líquidos compensatoria, que se percibe como hinchazón, principalmente de extremidades y párpados.

Lee más: ¿Por qué te sientes inflamada?

Es importante aclarar: no toda inflamación o edema tiene como causa la falta de agua. Sin embargo, optimizar la hidratación es una intervención de bajo costo y alto impacto que suele pasarse por alto.

Indicadores prácticos que pueden mejorar nuestra hidratación:

1. No esperar a la sed. La sed es un síntoma tardío de deshidratación.

2. Buscar que la orina tenga un color amarillo claro. Es uno de los marcadores más accesibles.

3. Ser constante. Distribuir la ingesta a lo largo del día es más efectivo que beber grandes cantidades de una sola vez.

Sugerencia:

  • Iniciar el día con 250-500 ml de agua al despertar para reponer la pérdida nocturna y comenzar a mover todos los sistemas y reacciones fisiológicas del cuerpo (trata de que esto suceda antes de tomar café).
  • Incluir alimentos con >90% de agua: frutos rojos, pepino, sandía, toronja, naranja, mandarina, calabacita, lechuga, melón, piña.
  • En actividad física o climas cálidos, valorar la reposición de electrolitos. Esto puede ser agua mineral o agua de limón con una pizca de sal, hasta una bebida o polvo comercial que contenga electrolitos.

Lee más: ¿Qué comer después de los 50? Guía de alimentación antiinflamatoria

Antes de considerar suplementos complejos o protocolos restrictivos, evalúa este pilar fundamental de la salud. Pequeñas modificaciones en hábitos básicos generan cambios medibles en energía, digestión y recuperación.

Te dejo estas preguntas para reflexionar:

  • ¿Tu ingesta de agua diaria es intencional o solo reactiva a la sed?
  • ¿Cuál de estos síntomas has normalizado?
  • ¿podrías ser tú, quien está confundiendo la inflamación con una deshidratación?

Si quieres leer más sobre este tema, ve a mi perfil en Instagram @nutralinepre. Sígueme y no dejes de mandar tus dudas por DM.

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