
Con tenis, mate y sin filtro: así nos enseñó el Papa Francisco a vivir con autenticidad
Así fue Francisco: auténtico, cercano y sin poses. En esta nota te contamos cómo nos enseñó a vivir con alegría, sencillez y sin miedo al qué dirán. Porque ser uno mismo —a cualquier edad— es el acto más valiente que podemos hacer. Y él lo demostró con cada paso.
Si alguien supo mostrarse tal cual era —con su historia, sus risas, sus dudas y hasta sus bromas— fue el Papa Francisco. El primer pontífice latinoamericano no solo guió a la Iglesia católica, también nos dio una gran lección de vida: ser auténticos no solo es posible… ¡es necesario!
En Soy+ celebramos la autenticidad, esa manera de vivir con el corazón abierto, sin máscaras ni miedos. Y Francisco fue parte de las personas con alegría de vivir.
Usó zapatos cómodos y no le gustaban los tronos
Mientras otros Papas elegían mocasines rojos y sillones dorados, él prefería sus tenis negros y una silla sencilla. Le incomodaban los lujos, le gustaba caminar y estar cerca de la gente.
Una vez dijo: “Con los zapatos puestos y el alma liviana se puede caminar más lejos.”
Tomaba mate… ¡y lo compartía!
Fiel a su raíz argentina, nunca dejó su mate. Se lo ofrecía a sus visitantes, incluso a jefes de Estado. ¿Cuántos Papas comparten su termo en medio de una cumbre internacional?
Lo suyo era conectar, no impresionar.
Hacía chistes en misa… ¡y no eran malos!
Francisco soltaba chistes espontáneos que rompían la solemnidad.
Cuando le preguntaron ¿a quién prefiere, Messi o a Maradona?, contestó:
“Yo agregaría a un tercero: Pelé”
También decía que algunos cristianos parecían tener “cara de pepinillo en vinagre” y que la alegría también es parte de la fe, incluso escribió un especial sobre el tema.
No se tomó tan en serio a sí mismo
Le decían “el Papa del pueblo”, pero él se presentaba como “un pecador en camino”.
No le gustaba la pompa, viajaba en autos sencillos, se bajaba del papamóvil para abrazar a enfermos, bebés y hasta perritos.
Su autenticidad no era pose: era costumbre.
Le entró al Twitter, al podcast… ¡y a Disney!
Francisco fue el primer Papa en abrir una cuenta de Twitter, en salir en documentales de Netflix y hasta aparecer en un programa de Disney+ dialogando con jóvenes.
Respondía preguntas como: ¿Dios se enoja?, ¿la Iglesia acepta a todos?, ¿por qué existe el mal?
Y lo hacía sin rodeos, con lenguaje directo y sin miedo al qué dirán.
Enseñó a hablar desde el corazón
Dijo frases que demostraron su pensamiento innovador y que le quedan como anillo al dedo a nuestra generación longeva:
- “Prefiero una Iglesia accidentada por salir a la calle, que enferma por quedarse encerrada.”
- “El tiempo es superior al espacio.”
- “La ternura es el lenguaje de los grandes.”
Cada palabra suya tenía esa mezcla única de sabiduría sencilla, humor inesperado y convicción firme.
¿Y qué nos deja a quienes elegimos vivir en modo Soy+?
Una gran lección:
La autenticidad es un acto de valentía.
Es caminar con paso propio, hablar desde la verdad, reír sin permiso y no olvidar que, con tenis o con sotana, uno vale por lo que es, no por lo que aparenta.
Francisco fue prueba viva de que, incluso con un título tan grande como “Papa”, se puede vivir con sencillez, alegría y humanidad.
Y eso, es el mejor legado para nuestra etapa de la vida: vivir con propósito, con fe… y con una buena carcajada de vez en cuando.
Aquí unas palabras del Papa Francisco que vale la pena aplicar y escuchar para nuestra vida.
Mensaje del Papa Francisco
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