Menú

© Soy Más | Todos los derechos reservados, 2026.

La vida con animales de compañía, una tendencia que crece en México

La vida con animales de compañía, una tendencia que crece en México

Siete de cada 10 hogares mexicanos tienen animales de compañía. La preferencia por perros y gatos refleja nuevas prioridades en la vida familiar.

Redacción Soy+
Redacción
Autor verificado

En México, la relación con los animales de compañía dejó de ser secundaria para convertirse en parte central de la vida familiar. Hoy, siete de cada 10 hogares mexicanos cuentan con al menos uno y, de los 80 millones de animales de compañía registrados, la mitad son perros, 43.8 millones viven en casas del país. A ellos se suman 16.2 millones de gatos y cerca de 20 millones de otras especies, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía(Inegi).

Esta realidad se concentra en el 68.5% de los hogares, según la primera Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE). Además, el estudio revela un cambio relevante en la conciencia social: 85.7% de los adultos ha hecho algo para evitar la crueldad o el sufrimiento animal y 73.4% declara cohabitar con sus animales de compañía, es decir, integrarlas plenamente a su vida cotidiana.

El fenómeno no es homogéneo en todo el país. Campeche encabeza la lista con 71.1% de hogares con animales de compañía, mientras que la Ciudad de México registra la proporción más baja, con 61.4%. Aun así, la tendencia es convivir con animales de compañía se ha normalizado y extendido a todos los contextos sociales.

Más animales de compañía, menos hijos

Especialistas coinciden en que el aumento en la tenencia de perros y gatos está ligado a transformaciones sociales profundas. El psicólogo Mauricio Martínez, de la Universidad La Salle, señala que hoy existe una mayor conciencia sobre los derechos de los animales como seres sintientes, lo que impulsa la adopción, especialmente de animales en situación de calle. Para muchas personas, tener un animal de compañía no responde a la soledad, sino al deseo de cuidar, proteger e integrar a otro ser vivo a la familia.

Desde la academia, Christian Ascensio Martínez, doctor en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica que existen dos grupos clave: adultos mayores, que buscan compañía; y nuevas generaciones, que optan por criar animales en lugar de hijos.

Esta elección también se cruza con factores económicos y estructurales. El costo de la vivienda, la educación y la salud, así como la incertidumbre económica, influyen en la decisión. No es casual que esta tendencia conviva con la caída de la tasa de natalidad, que en 2025 descendió 4.5% a nivel nacional.

Por su parte, el maestro Manuel González Oscoy, de la Facultad de Psicología de la UNAM, añade otros elementos como la preocupación ambiental, la percepción de un mundo sobrepoblado y la necesidad de expresar afecto más allá de los vínculos humanos. Las animales de compañía, especialmente los perros, ofrecen una relación afectiva intensa y recíproca.

No obstante, los especialistas advierten que este vínculo requiere equilibrio. Entre los trastornos identificados en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales se encuentra el síndrome del arca de Noé, caracterizado por la acumulación de animales domésticos sin la capacidad real de brindarles cuidados adecuados, acompañada de la negación o falta de reconocimiento del problema.

De acuerdo con Hugo Sánchez Castillo, especialista de la Facultad de Psicología de la UNAM, este trastorno aparece con mayor frecuencia en personas adultas mayores que atraviesan situaciones de abandono, pérdidas significativas o soledad. “Muchos casos están relacionados con el síndrome del nido vacío: los hijos se van, fallece la pareja y la persona queda sola en un espacio grande. Entonces, los animales aparecen como una fuente de afecto y compañía, pero la acumulación se vuelve patológica”, explica.

Si este desorden no es atendido, puede derivar en sufrimiento, enfermedad o incluso la muerte de los animales, además de un deterioro en la salud física y mental de la persona afectada.

Animales de compañía, bienestar e industria

Hoy, los animales de compañía ya no solo ocupan un lugar emocional; también han detonado una industria creciente que incluye veterinarias, guarderías, paseadores, alimentos especializados y servicios de bienestar. Para los especialistas, la clave está en el equilibrio: la humanización de los animales de compañía no es negativa siempre que no sustituya relaciones humanas ni responda a vacíos emocionales profundos.

En el México actual, los perros y gatos no solo acompañan: definen nuevas formas de familia, reflejan cambios culturales y evidencian cómo las prioridades, los afectos y las decisiones de vida están evolucionando. En muchos hogares, la pregunta ya no es si habrá animales de compañía, sino cómo cuidarla mejor.

¿Te gustó el artículo?