
El show de medio tiempo que cambió la historia del Super Bowl
El Rey del Pop se atrevió y como nunca antes, fue capaz de congelar el tiempo unos segundos. ¿Lo recuerdas? ¡Revive ese momento!
Era el 31 de enero de 1993, era una tarde cualquiera para muchos, pero para quienes encendimos el televisor aquella noche, fue un instante que se quedaría grabado en nuestra mente para siempre.
El Super Bowl XXVII era el escenario, pero en realidad, lo que todos esperábamos con ansias no era el partido, sino el espectáculo que estaba por venir. Y entonces, ahí estaba él. Michael Jackson, el ídolo de una generación, dispuesto a regalarnos un momento mágico que jamás olvidaríamos.
El tiempo se congeló
Si cierras los ojos, seguramente puedes recordar la imagen. Michael apareciendo en el escenario, inmóvil, sosteniendo la mirada firme mientras el rugido del público crecía. ¿Quién más podía convertir la simple acción de quedarse quieto en uno de los momentos más electrizantes de la historia?
Parecía un Dios de la música, congelado en el tiempo... Con su clásico atuendo militar negro y dorado.
El repertorio comenzó con "Jam" la canción que encendió más la emoción, seguido por "Billie Jean" que nos hizo recordar por qué su baile era imitado en cada rincón del mundo, y después "Black or White" que resonó como himno de unión en una década donde se pedía un mundo sin divisiones.
Mensaje de corazón
Pero el verdadero clímax llegó cuando comenzó a sonar la canción "Heal the World". Ahí estaba el Rey del Pop, rodeado de niños de todas las razas y nacionalidades, mientras sus voces sonaban como un coro de esperanza.
Del centro del escenario surgió un globo terráqueo que, junto a los niños, nos recordó lo importante que es vernos como iguales. En aquel instante no importaban las fronteras ni las diferencias, fue la inspiración de vernos como uno solo.
Esos minutos fueron, y siguen siendo, momentos emblemáticos de la década de los 90s, capaces de mover las fibras del mundo entero... Un mensaje poderoso de unión.
Con nuestra juventud nos sentíamos imparables. Era un mundo distinto, en el que creíamos que la música podía cambiarlo todo, y Michael Jackson, con su voz y su mensaje, nos hacía sentir que era posible.
Su presentación en el Super Bowl no solo fue un show; como buen Rey, marcó el primer paso para hacer del medio tiempo del Super Bowl el momento más memorable de cada edición.
El recuerdo que sigue vivo
Han pasado los años, las modas han cambiado, la tecnología nos ha transformado, pero si cierras los ojos y recuerdas aquella noche, puedes sentirlo.
Por unos minutos, el mundo entero se paralizó para escuchar a Michael y su mensaje.
Y tú, ¿dónde estabas cuando el mundo se detuvo por aquel espectáculo?
Seguro que aún guardas ese recuerdo.
Si quieres volver a revivir los detalles, aquí está la presentación completa de aquel día:
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