
Mil maneras de ser papá
La paternidad está en plena transformación. Ser papá hoy no depende del ADN, sino del compromiso diario de estar, acompañar y criar con amor. Una paternidad que ya no se hereda: se elige, se aprende y se construye.
La paternidad está cambiando, y es un hecho. Según una investigación de Modern Parenthood, conducida por el Pew Research Center, los padres han triplicado el tiempo que dedican al cuidado de sus hijos desde 1965. Cada vez son más los que quieren estar presentes, involucrarse emocionalmente y asumir un rol activo en la crianza. Ser padre hoy ya no significa sólo proveer o “dar el apellido”, sino construir un vínculo desde el afecto, la escucha y la cotidianidad. La buena noticia es que existen muchas formas de ejercer la paternidad, y todas valen cuando están atravesadas por el amor y la presencia.
El inicio: Entender la nueva masculinidad
La paternidad actual viene de la mano con una nueva manera de entender la masculinidad. Ya no se trata de ser autoritario o distante, sino de estar presente con empatía, ternura y compromiso. Hay padres en parejas del mismo sexo, otros que crían solos o en familias mezcladas. Cada historia es distinta, pero en todas hay algo en común: el cuidado, el vínculo y la decisión de estar.
Papás 2.0
Los padres de hoy ya no son figuras distantes o “ayudantes” en la crianza. Son protagonistas. Desde los primeros días hasta los momentos más desafiantes, están presentes. Cada vez es más común ver a papás que alistan la mochila, peinan a sus hijas, ayudan con la tarea y que también hablan de sentimientos sin sentir su masculinidad amenazada. Ser papá ahora también implica mostrar ternura, escuchar y estar disponible emocionalmente.
Adiós ADN. Hola estar presente
Hoy, muchos hombres son papás sin haber sido el donador de espermatozoide. Hay quienes cuidan, crían, acompañan y están presentes todos los días, sin haber estado en el nacimiento ni haber pasado por una prueba de ADN. Quien cría a un bebé que no es suyo biológicamente, pero está presente, ayuda con la tarea, va a las reuniones escolares, escucha con atención y apoya incondicionalmente, ellos también son “papá”.
Convertirte en papá a la mitad de tu vida
Según la revista Mi Bebé y Yo México, actualmente, más del 20% de los padres primerizos tienen 40 años o más. Esta tendencia va en aumento. Esta decisión suele estar acompañada de mayor reflexión, estabilidad emocional y económica, y un deseo profundo de vivir la paternidad con plenitud. Estos papás suelen valorar mucho el tiempo con sus hijos, aprovechar cada momento y estar más presentes, conscientes de que ser padre es una experiencia para disfrutar y construir día a día. Además, llegan con una mirada diferente, más flexible y abierta a nuevas formas de criar, lo que enriquece el vínculo y rompe con estereotipos pasados.
Debe de ser considerado maravilloso que ser papá hoy no es tener todas las respuestas, sino acompañar con amor y aprender en el camino. No importa si es un hijo biológico, adoptado o del corazón: lo que define a un papá son sus actos, no su apellido.
La paternidad es cada vez más libre, diversa y profundamente humana. No se trata de ser perfecto, pero sí de siempre tratar de ser la mejor versión para los hijos.
Reconocer las diversas formas de ejercer la paternidad también es honrar a quienes cuidaron desde el silencio, pero con acciones, y celebrar a quienes hoy se animan a criar con ternura, participación y escucha. Porque no hay una única manera de ser papá, pero sí una certeza: estar, amar y acompañar sigue siendo lo más importante.
La paternidad de hoy no se hereda: se elige, se aprende y se transforma. Y en eso, hay mucha esperanza.
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