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Brazo e instrumento portátil para medir la presión

Mitos comunes sobre la presión alta y por qué no debes creerlos

La hipertensión es una condición común que a menudo pasa desapercibida debido a la falta de síntomas claros. Aclarar los mitos más frecuentes sobre la presión alta ayuda a entender la importancia de medirla regularmente, mantener un estilo de vida saludable y acudir al médico para un diagnóstico y seguimiento adecuados.

María Arce
María Arce
Autor verificado

La presión arterial alta, o hipertensión, es una condición muy común que afecta a millones de personas. Y aunque suele pasar desapercibida, lo mejor es saber que se puede detectar a tiempo y tratar eficazmente.

Muchas personas asumen que si no sienten mareos, palpitaciones o dolor de cabeza, su presión está bien. Pero en realidad, la hipertensión suele no presentar síntomas visibles. Como explica la Clínica Universidad de los Andes, en la mayoría de los casos, solo se descubre mediante una medición regular. Por eso es conocida como una condición silenciosa.

A continuación, te ayudamos a aclarar algunos de los mitos más comunes sobre la hipertensión, con información clara y basada en evidencia. Porque cuando estás bien informado, tomas decisiones que cuidan de ti y de los que te rodean.

Mito 1: Si me duele la cabeza, es porque tengo la presión alta

Según la American Heart Association (AHA), los dolores de cabeza no son un síntoma confiable de presión alta. De hecho, la mayoría de las personas con hipertensión no presentan síntomas evidentes hasta que hay complicaciones graves.

Mito 2: Si me siento bien, no tengo presión alta

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la hipertensión suele no mostrar síntomas, por lo que se le llama “el asesino silencioso”. Muchas personas se sienten perfectamente hasta que presentan un evento cardiovascular.

Mito 3: Solo las personas mayores tienen hipertensión

Según estudios de la Mayo Clinic, la hipertensión puede afectar a personas de cualquier edad. De hecho, cada vez se diagnostica más en adultos jóvenes debido al sedentarismo, el estrés, la mala alimentación y el sobrepeso.

Mito 4: La hipertensión se cura

La hipertensión no tiene una cura definitiva, pero sí se puede controlar de manera efectiva con tratamiento médico y hábitos saludables. Muchas personas viven plenamente manteniendo su presión en niveles adecuados. Lo importante es darle seguimiento, incluso si te sientes bien, ya que eso es una señal de que el tratamiento está funcionando. La Mayo Clinic recomienda estas 10 maneras de controlar la hipertensión sin uso de medicamentos.

Mito 5: No consumir sal previene la hipertensión

Reducir el consumo de sal es una estrategia importante para controlar la presión arterial, pero no es la única medida necesaria. Según la Sociedad Española de Cardiología, una dieta baja en sodio puede ayudar a reducir la presión arterial, especialmente en personas sensibles a la sal.Sin embargo, la efectividad de esta reducción depende de factores individuales como la edad, el sexo y la genética.Además, es fundamental combinar esta reducción con otros hábitos saludables, como una alimentación equilibrada, ejercicio regular y control del estrés.

La hipertensión es una condición manejable cuando se detecta a tiempo y se sigue un plan adecuado. Por eso, es fundamental acudir al médico para obtener un diagnóstico preciso y establecer un plan de seguimiento y prevención personalizado. No esperes a sentir síntomas para cuidar tu salud: la consulta médica regular es la mejor herramienta para mantener tu presión arterial bajo control y proteger tu bienestar a largo plazo.

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