
¿En serio es amor? 10 parejas más controversiales del cine
Gritos, manipulación y celos nos enseñaron otra versión del “felices para siempre”
Si con algo nos ha cautivado el cine, es con sus épicas historias de amor. Durante décadas, hemos visto parejas desafían al mundo, se besan bajo la lluvia e intentan hacernos creer que existe ese icónico final feliz. Pero seamos honestos, también hay un lado más intenso en el amor cinematográfico. ¿Quién no ha visto a esa pareja que, más que amor, parece sacada de un reality show de supervivencia extrema? Sí, hablamos de esas parejas controversiales por su forma de amar, y a continuación, te presentamos a las más intensas del cine.
Ted y Joanna – Kramer vs Kramer (1979)

Bien dicen que sabes con quién te casas, pero nunca de quién te divorcias. Kramer vs Kramer nos demuestra que se puede hacer daño de una forma más sutil. Al principio de la película, Ted y Joanna Kramer parecen una pareja “normal” de los 70: él es el tipo exitoso y absorto en su trabajo; ella, la esposa que se quedó en casa y que, al parecer, se desdibujó en el papel de mamá y ama de casa. El problema es que esta “normalidad” ya venía con fecha de caducidad.
El primer gran momento de dolor llega cuando Joanna decide que ya no puede más y se va de la casa, dejando a Ted y a su hijo Billy. De repente, Ted, el workaholic que apenas sabía dónde estaba la cocina, se convierte en padre soltero a tiempo completo. Pero cuando Johanna regresa y quiere la custodia de Billy, entonces descubrimos que su amor se ha convertido en casi una competencia. Las heridas del pasado ahora se usan como armas.
Dan y Alex – Atracción fatal (1987)

Este es el ejemplo perfecto de cómo lo que empieza como una aventura, se puede convertir en pesadilla. Dan es un abogado que parece tenerlo todo: una esposa hermosa, una hija adorable y una vida bastante cómoda. Un fin de semana, su esposa no está en casa y él decide tener una aventura con Alex Forrest, editora de libros.
El problema surge cuando ella se obsesiona con Dan de una forma que da miedo. Empieza a llamarlo sin parar, aparece en su oficina, en su casa… Es como si creyera que esa aventura de fin de semana es el inicio de una relación seria, cuando para Dan solo fue un desliz. Lo interesante es que, aun cuando ella lleva la obsesión al extremo, él fue quien inició la aventura sabiendo que estaba casado. Su falta de honestidad y su intento de hacer como si nada hubiera pasado solo empeoran las cosas.
April y Frank (Sólo un sueño, 2008)

Al principio, ellos se ven a sí mismos como especiales, diferentes del resto de las parejas suburbanas de los años 50. Creen que pueden cumplir sus promesas de una vida extraordinaria y llena de felicidad, pero con el paso del tiempo, esa promesa se vuelve rutina, y no una precisamente agradable.
April ve a Frank como el hombre que se rindió a la mediocridad, conformándose con un trabajo que odia y una vida que le parece vacía. Ella lo culpa, en silencio y a veces abiertamente, por haber fracasado en ser el hombre excepcional que pretendía ser. Por su parte, Frank se siente sofocado y juzgado; percibe la crítica de su esposa como un ataque a sus esfuerzos.
Aun cuando la tensión entre ellos es evidente, muchos fans ven esta pareja como un espejo. Se identifican con la sensación de estar atrapado entre lo que se es y lo que se quería ser. Por supuesto, de mucho ayuda la pareja formada por Kate Winslet y Leonardo DiCaprio.
Edward y Bella – Crepúsculo (2008 – 2012)

Desde el primer momento en que Bella Swan pone un pie en Forks y cruza miradas con Edward Cullen, la cosa ya prometía ser intensa. Él es un vampiro misterioso, ella una adolescente un poco torpe pero curiosa. Suena a cuento de hadas, ¿verdad?
Pero lo que vemos no es un amor sano, sino una relación que roza lo obsesivo y lo controlador. Edward, con su gran fuerza y velocidad, no solo usa sus habilidades para proteger a Bella de otros vampiros, sino también para ser su sombra personal. La espía mientras duerme le dicta con quién puede y no puede juntarse, y prácticamente vive en un estado de preocupación constante por ella, como si Bella fuera un jarrón a punto de romperse.
Bella, por su parte, se obsesiona con Edward al punto de que su vida parece girar únicamente en torno a él. Pierde interés en sus amigos, en sus pasatiempos, y básicamente en todo lo que no sea Edward. Su felicidad depende enteramente de su presencia, lo cual es una red flag gigantesca. Al final, Crepúsculo nos dejó una historia de amor tan épica como llena de banderitas rojas, recordándonos que el romance ideal no debería venir con semejantes dosis de control.
Dean y Cindy – Triste San Valentín (2010)

Si hablamos de parejas controversiales en el cine, estos dos son los campeones de la disfuncionalidad. Al principio, Dean parece el chico de tus sueños: romántico, espontáneo, con una guitarra y un ukelele bajo el brazo, y dispuesto a hacer lo que sea por amor. Pero resulta que ese “lo que sea” a veces incluye comportamientos capaces de hacerte huir. Luego está Cindy, que también tiene lo suyo. Viene de una familia donde el amor era un campo minado, lo que la hace un poco reacia a confiar en los demás.
Por si eso fuera poco, se refugia en la comodidad de lo conocido, incluso si eso significa quedarse en una relación que ya no le hace bien. A medida que avanza la película, nos damos cuenta de que su amor inicial es una bomba de tiempo. Triste San Valentín salta entre el pasado, lleno de esa chispa inicial y promesas de amor eterno, y el presente, donde la magia se ha esfumado y solo quedan los escombros de lo que una vez fue. Es un recordatorio de que a veces el amor realmente no lo puede todo.
Amy y Nick – Perdida (2014)

¿Alguna vez has visto una película y pensado: ‘¡Uff, menos mal que esa no es mi relación!’? Si tu respuesta es sí, probablemente veías este dramón de David Fincher. Imagina que, en un día especial para ambos, tu pareja desaparece y sólo deja pistas ambiguas para ser encontrada.
Nick parece un esposo normal, pero también tiene sus errores y vaya que Amy le hace pagar por ellos. Mientras él le era infiel, ella ideó hacerlo vivir el infierno en la Tierra. Amy siempre se creyó la “chica cool” que su esposo tanto deseaba, pero cuando este se salió del guion, ella dejó salir su lado oscuro.
Con un guion que hace pensar y brillantes actuaciones, Perdida nos demuestra que las relaciones llenas de problemas no siempre son gritos y golpes; a veces son silencios incómodos, engaños elaborados y una guerra psicológica capaz de fastidiar a cualquiera. Una delicia de película para los amantes de las relaciones complicadas y los giros inesperados.
Anastasia y Christian – Cincuenta sombras de Grey (2015 – 2018)

Esta película, más allá de la fantasía erótica, nos muestra un desequilibrio de poder que verdaderamente intimida. Christian Grey no solo tiene más dinero o un helicóptero; tiene el control, las reglas y una necesidad de dominación muy evidente. Además, la forma en que Christian intenta moldear a Anastasia a su antojo es un ejemplo de todo lo que no debe ser el amor.
Puede que la saga haya tenido éxito, pero su mensaje no pasó desapercibido. A pesar de sus escenas sexuales y el espectacular penthouse de Christian Grey, la película no es un cuento de hadas, sino una lección de cómo la libertad y el respeto se sacrifican por una idea distorsionada (y erótica) del amor.
Edward y Susan – Animales nocturnos (2016)

Dirigida por Tom Ford, la trama se desata cuando Susan recibe un manuscrito de su exmarido, Edward, al que dejó hace años. Este libro, que se llama igual que la película, es brutalmente violento y oscuro. Y a medida que Susan lo lee, se da cuenta de que la historia del libro no es exactamente lo que parece. Lo más interesante es cómo la película entrelaza la vida actual de Susan, sus recuerdos con Edward, y la historia del libro.
Para todos los que alguna vez han deseado “vengarse”, esta es la historia ideal. Nos muestra cómo la distancia y las cosas no dichas provocan heridas emocionales que no se ven, pero son profundas. Animales nocturnos es un enfrentamiento con las decisiones que hemos tomado, y el tipo de daño que no te manda al hospital, pero te deja pensando en terapia por un buen rato.
Dani y Christian – Midsommar: El terror no espera la noche (2019)

La cinta de Ari Aster es casi como un manual de lo que NO se debe hacer en una relación. Lo más extraño es que, si tienes un humor retorcido, probablemente te sientas muy bien al final. Para empezar, tenemos a Dani y Chistian, una pareja que parece estar junta más por inercia que por amor. Ella necesita mucho apoyo emocional, y él es como ese típico ser humano que físicamente está, pero sus pensamientos se encuentran en otra galaxia.
Gran parte de la trama se desarrolla en un viaje a Suecia que Christian ya tenía planeado con sus amigos y al que Dani se suma casi por obligación. Lo que comienza como un retiro idílico se transforma rápidamente en una experiencia perturbadora y violenta a medida que se involucran en los rituales paganos del culto local. Al final, Midsommar te hace pensar en cuántas relaciones como esta se mantendrían si no tuviéramos las “alternativas” que se le presentan a Dani. Te deja con todo tipo de ideas, desde algunas extrañas hasta otras que parecen esperanzadoras.
Tashi y Art – Desafiantes (2024)

Tashi es una ex prodigio del tenis, una fuerza que vive para ganar. Art, su esposo, es un campeón de tenis que está en declive. Su relación está marcada por el poder, y ella, con su mente de estratega y ambición, es la que lleva los pantalones en casa. Ve a Art no sólo como su marido, sino como su proyecto o creación. Es, de alguna manera, su última oportunidad de seguir en la cima del tenis, aunque sea a través de él.
Por otro lado, él la ama, pero también le tiene cierto rencor y sabe que la necesita. La controversia aquí se manifiesta en cómo Tashi lo empuja, manipula y presiona hasta el límite, no por su bien, sino por el de su propia visión de éxito. Art se vuelve una sombra de lo que era y sólo busca la aprobación de su esposa. Al final, Desafiantes nos muestra que, a veces, el amor (o lo que sea que tengan Tashi y Art) es el campo de juego más peligroso de todos.
Catherine y Heathcliff – Cumbres borrascosas (2026)

En febrero, Warner Bros reescribirá las reglas del amor junto a la ganadora del Oscar, Emerald Fennell. Ella dirige a Margot Robbie y Jacob Elordi en este drama romántico que capturará el encanto de los icónicos personajes. La historia muestra cómo Heathcliff, consumido por el rencor tras ser rechazado por Catherine (quien se casa por estatus social), regresa como un hombre rico para desatar la sed de venganza sobre sus familias.
Lo interesante es que estos personajes usan el amor como un arma. Se ven no como personas que se complementan, sino como dos mitades de un mismo ser. Uno depende del otro, e incluso cuando están de frente, sus identidades, gestos y movimientos cambian por completo. Sus sentimientos podrían no sólo consumirlos a ellos, sino convertirse en un huracán que arrase con todo (y todos a su paso).
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