
¿Qué impuestos se pagan al inicio de año?
Predial, tenencia, declaraciones mensuales y deducciones personales: estos son los impuestos y obligaciones fiscales que las personas físicas deben tener en el radar al comenzar el año para evitar recargos y errores.
Arrancar el año no sólo implica propósitos nuevos, también exige orden financiero. Para las personas físicas en México, el primer trimestre concentra algunas de las obligaciones fiscales más importantes, cuyos plazos y consecuencias conviene tener muy claros desde enero, sobre todo si se busca evitar recargos, errores o contratiempos con la autoridad.
De acuerdo con Salvador Rotter Aubanel, integrante de la Comisión de Desarrollo de Investigación Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, hay impuestos que sí o sí deben contemplarse al comenzar el año, además de otras obligaciones que se concentran en los primeros meses.
Entre los principales compromisos están los impuestos locales y federales que se pagan de forma anual o periódica:
- Impuesto predial. Se cubre generalmente en enero y suele ofrecer descuentos por pago anticipado. “Es un impuesto que se paga por todo el año y conviene liquidarlo desde el inicio”, explica Rotter.
- Tenencia vehicular. Debe pagarse, a más tardar, en marzo.
- Declaraciones mensuales. Para quienes realizan actividades profesionales o son independientes, incluyen pagos provisionales de ISR y declaraciones de IVA.
- Declaración anual. Se presenta en abril y concentra ingresos, deducciones y posibles saldos a favor o a cargo.
“No hay obligaciones adicionales extraordinarias al inicio del año, lo importante es cumplir con estos pagos y no dejar pasar los plazos”, puntualiza el especialista.
Errores comunes
Uno de los tropiezos más frecuentes ocurre cuando no se actualizan tarifas o tasas de impuestos. “Es común que patrones o empresas olviden ajustar las tarifas nuevas en sus sistemas, lo que puede provocar retenciones incorrectas”, advierte Rotter. Esto afecta sobre todo a trabajadores con pago semanal y puede generar ajustes posteriores.
Otro punto sensible es el subsidio al empleo, cuyo monto debe actualizarse cuando la autoridad lo publica. No hacerlo puede derivar en retenciones indebidas.
Para quienes buscan aprovechar deducciones personales en la declaración anual, el consejo es empezar a documentar desde el primer mes del año, en especial los gastos médicos. Sin embargo, hoy ya no basta con el CFDI y el comprobante de pago.
“La autoridad está pidiendo elementos adicionales que prueben que el servicio realmente se prestó”, señala Rotter. Esto puede incluir confirmaciones de citas por correo o WhatsApp, recetas médicas, constancias o cualquier evidencia que respalde la operación, incluso en consultas en línea.
Si no se logra demostrar la deducción, la consecuencia es seria, pues el SAT puede exigir la eliminación del gasto, el pago del impuesto con actualización y recargos e incluso considerar al contribuyente como delincuente fiscal en casos graves.
Atrasarse sale caro
No cumplir en tiempo con las obligaciones fiscales tiene un costo elevado. Para este año, los recargos mensuales aumentaron a 2.09%, la tasa más alta registrada. “Si te atrasas, pagas el impuesto, la actualización por inflación y, además, los recargos”, advierte el especialista.
Para cerrar, Rotter subraya tres claves básicas, especialmente relevantes para personas mayores de 50 años o quienes emprenden:
- Tener claro que un negocio debe ser viable también para pagar impuestos.
- Hacer presupuestos realistas que incluyan sueldos y contribuciones.
- Vigilar que los pagos se realicen siempre en tiempo, con apoyo de un contador y revisando el buzón tributario.
Porque, como resume el experto, “pagar tarde puede salir mucho más caro que pagar bien desde el principio”.
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