
¿Eres demisexual? Muchas personas sí y aún no lo saben
¿Alguna vez has sentido que solo puedes enamorarte o desear a alguien cuando hay una conexión emocional fuerte de por medio? Puede que estés más cerca de entender lo que significa ser demisexual. Porque nunca es tarde para descubrirnos y celebrar quiénes somos.
¿Qué significa ser demisexual?
La demisexualidad es una orientación sexual que describe a las personas que solo sienten atracción sexual cuando existe un vínculo emocional profundo con alguien. No se trata de timidez ni de “hacerse del rogar”, como te decían tus compañeros de la prepa, sino de una forma real y válida de experimentar el deseo.
Según la Asexual Visibility and Education Network (AVEN), los demisexuales se ubican dentro del espectro asexual, pero no son asexuales. La diferencia está en que el deseo sí aparece, pero no de inmediato ni por apariencia física: surge cuando hay cercanía emocional.
¿Y esto es nuevo?
¡Para nada! Pero apenas en años recientes se le ha puesto nombre. No es una “moda”, ni algo que surgió en redes sociales. La demisexualidad siempre ha existido, pero antes no había lenguaje para describirlo. ¿Recuerdas esos romances que empezaban con largas cartas, cafés compartidos y caminatas sin prisa? Eso es muy demisexual, aunque no lo supiéramos.
¿Cómo sé si soy demisexual?
No hay un examen ni checklist oficial, pero hay algunas señales que pueden hacerte reflexionar:
• No sientes atracción sexual instantánea, ni aunque la persona sea guapísima.
• El deseo aparece después de conocer bien a alguien, cuando hay confianza y afecto.
• Te han dicho cosas como “eres muy exigente” o “¿nunca te gusta nadie?”.
Y aquí va el giro de tuerca: si al leer esto dijiste “¡Eso me pasa!”, es posible que ésta nueva definición te ayude a entenderte mejor.
¿Por qué hablar de esto a nuestra edad?
Porque el autoconocimiento no tiene fecha de caducidad. Entender cómo sentimos, deseamos y amamos nos permite vivir relaciones más plenas y honestas, sin seguir moldes ajenos. Ser demisexual no es “ser raro”, es tener claro que el alma conecta antes que el cuerpo.
Y si apenas lo descubres ahora, ¡qué padre! Eso solo significa que estás más cerca de vivir relaciones a tu medida.
La conexión primero, siempre
Ser demisexual es una forma de recordar que el amor y el deseo pueden nacer del alma, no solo del cuerpo. En esta etapa de la vida en la que valoramos más la autenticidad, descubrir esto es una invitación a vivir relaciones más significativas.
¿Conoces a alguien que también se siente así? Comparte este artículo y abre la conversación. Porque nunca es tarde para redescubrir el amor, desde la conexión más profunda.
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