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Tradiciones navideñas en México de la década de los 70s y 80s

Tradiciones navideñas que extrañamos: un viaje de nostalgia

Regresa en el tiempo y revive las entrañables posadas, piñatas y cenas familiares que marcaron a toda una generación.

Redacción Soy+
Redacción
Autor verificado

Cada navidad llega cargada de recuerdos, el México de ayer tenía una magia especial que parecía detener el tiempo. Era la época en que las calles y colonias se iluminaban con luces, las familias se reunían alrededor de la mesa sin prisa y los villancicos sonaban en la radio y los LP.

Había algo único en el aire: una combinación de esperanza, unión y tradición que hacía de estas fiestas algo inolvidable. Hoy, esos recuerdos viven en nuestras memorias y corazones, como algo que merece ser compartido con las nuevas generaciones.

1. Las posadas: una tradición que envolvía a toda la comunidad

¿Recuerdas caminar con una vela en la mano, rodeado de familia, amigos y vecinos, cantando las letanías de la posada? ¡Eso sí!, cuidando tus dedos de no quemarse con la cera.

En nuestros tiempos las posadas eran mucho más que un evento: eran el momento de unión. Las casas y patios se convertían en escenarios de reencuentro, la bienvenida siempre estaba acompañada de ponche caliente (con mucha caña), tamales y canastitas de colación.

¿Por qué no organizar una posada este año? Invita a tus vecinos y revive ese espíritu de solidaridad que tanto nos hace falta hoy en día.

Posadas navideñas

2. Las piñatas de siete picos: el reto de romperlas a ciegas

Primero había que formarse para pasar. La hora de la piñata estaba llena de risas, emoción y diversión.

La piñata de siete picos, elaborada con papel de colores vivos, simbolizaba la lucha contra los pecados capitales, y cada golpe con los ojos vendados representaba la fe. Los niños, como tú y tus amigos, esperaban con emoción el momento de aventarse por los dulces, mientras esquivaban la olla de barro que los podía descalabrar y la fruta golpeada que ya no podrían comer.

Hoy, pocas cosas podrían emocionar más a tus nietos que crear juntos una piñata, decorarla y luego romperla en familia, reviviendo la alegría de hace tanto tiempo.

Piñatas en las posadas

3. La banda sonora de la navidad en familia: música y canciones

“Noche de paz”, “Campana sobre campana” o “Los peces en el río” formaban parte del repertorio musical de cada Navidad. Todos los villancicos sonaban en la radio y se nos quedaron en la memoria, no importaba si la afinación no era perfecta; lo mejor era cantar juntos y disfrutar.

Volver a revivir las versiones de tu infancia con tus seres queridos puede ser la manera perfecta de reconectar con esos momentos mágicos que recuerdas.

4. La cena navideña: sabores de la familia

¿Qué tan bien puedes recordar el aroma del bacalao recién hecho o el sabor del pavo relleno que preparaba tu abuela? La cena navideña era una celebración de sabores y tradición. Cada receta tenía una historia, un secreto familiar que pasaba de generación en generación.

Los romeritos con mole, la ensalada de manzana y los buñuelos eran el centro de la reunión, pero lo que realmente llenaba la mesa era el amor y la dedicación con que se preparaban.

Hoy, desempolvar esas recetas y cocinarlas con tus hijos o nietos no solo traerá buenos recuerdos, sino que también fortalecerá los lazos familiares.

Platillos de navidad

5. Tarjetas navideñas: directas al alma

Tan importante era el regalo navideño, como la tarjeta o postal, y el mensaje que lo acompañaba. Una tarjeta cuidadosamente elegida, con un mensaje lleno de cariño, era más valiosa que cualquier regalo. Las palabras plasmadas en papel tenían el poder de tocar el corazón y permanecer como un recuerdo imborrable.

Este año, toma papel y pluma y escribe algunas tarjetas para tus seres queridos. Es un gesto que, aunque sencillo, tiene un impacto profundo y duradero.

6. Luces y adornos que iluminaban la casa

Desempolvar el árbol de navidad, desenredar la guía de foquitos que picaba las manos, contar las esferas que se habían salvado... Son algunas de las cosas que todos pasamos.

Montar el nacimiento era un momento especial, donde cada figura tenía un lugar importante. Las luces llenaban los hogares de una magia cálida e inigualable.

Revivir esta tradición con decoraciones hechas en casa es una forma hermosa de enseñar a tus nietos el valor de crear algo con sus propias manos.

Foquitos de navidad

¿Cómo revivir estas tradiciones y compartirlas con orgullo?

Las tradiciones navideñas de los años pasados nos recuerdan que lo más importante de la navidad no son los regalos, sino los momentos que compartimos con las personas que amamos. Este año, haz de tu hogar un puente entre el pasado y el presente. Enseña a las nuevas generaciones el valor de las costumbres mexicanas, su significado y la emoción que traen consigo.

¡Conservemos las tradiciones!

  • Organiza una posada en tu casa e invita a familiares y amigos.
  • Cocina con tus nietos un platillo tradicional, como romeritos o bacalao.
  • Crea tarjetas navideñas y envíalas por correo o entrégalas en persona.
  • Decora el árbol con esferas artesanales y luces cálidas.

La magia de la navidad vive en nuestras memorias y tradiciones. Comparte este artículo con tus seres queridos y revive juntos esas costumbres que hicieron de tu navidad un recuerdo en el corazón. Cuéntanos, ¿qué tradición navideña es la que más añoras? Juntos, podemos mantener vivo el espíritu de estas fiestas y transmitirlo a las nuevas generaciones.

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