
¿El Golfo de México puede cambiar de nombre de la noche a la mañana? Aquí te explicamos los trámites.
Hay muchos países y organizaciones involucradas.
Con la llegada de Donald Trump se ha hablado mucho de la posibilidad que tendría para solicitar el cambio del nombre del Golfo de México a Golfo de América, pero, ¿puede suceder esto de la noche a la mañana? ¿Quién es el responsable?
En esta nota analizaremos el panorama actual de lo que debería suceder previo a la formalización del cambio de nombre, ¡comencemos!
Para cambiar el nombre del "Golfo de México", se deben seguir un conjunto de trámites legales y diplomáticos establecidos por el derecho internacional, dado que se trata de una extensión marítima compartida por México, Estados Unidos y Cuba.
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Trámites para el cambio de nombre
1. Propuesta Inicial: La modificación del nombre debe ser presentada con el consenso de todas las naciones ribereñas (México, Estados Unidos y Cuba) ante la División de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar de la ONU (DOALOS).
2. Justificación del cambio: El documento que se presente debe estar justificado en términos técnicos, jurídicos, históricos y culturales. También puede argumentarse que el cambio es parte de la solución a un conflicto entre los países involucrados.
3. Acuerdo formal: Es necesario que exista un acuerdo formal entre las naciones que ejercen jurisdicción sobre la cuenca cuyo nombre se quiere cambiar. Aunque ha habido casos donde un solo país ha intentado modificar el nombre sin considerar la oposición de otros estados.
4. Revisión técnica: Una vez presentada la propuesta, la DOALOS llevará a cabo una revisión técnica, geográfica y legal del caso.
5. Evaluación por la IHO: Si la DOALOS considera viable la propuesta, se turnará el expediente a la Organización Hidrográfica Internacional (IHO) para una nueva revisión, que incluirá la opinión del Grupo de Expertos de las Naciones Unidas en Nombres Geográficos (UNGEGN).
6. Votación Internacional: Finalmente, para que el cambio sea oficial, debe ser aprobado por la mayoría de los países miembros de la IHO. Sin un consenso entre estos países, la petición será negada.
Como lo describieron los pasos anteriores, el cambio de nombre no es un proceso que se pueda llevar a cabo de la noche a la mañana, por el nivel de países y organizaciones involucradas.
¿Te imaginabas que el proceso fuera así? Comparte esta nota y contribuyamos a la cultura general de nuestros familiares y amigos.
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