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Trucos para dormir bien

Dormir rico está en tus manos: ¡Hasta meter la cabeza al congelador ayuda!

¿Te desvelas aunque estés agotado? Si ya probaste té de valeriana, cambiar la almohada y hasta ver infomerciales a medianoche sin éxito… esta nota es para ti. Descubre los trucos más insólitos pero efectivos para dormir como en los años dorados, desde meter la cabeza al congelador hasta poner orden en tu recámara. Un artículo lleno de tips con guiños a nuestra generación, buen humor y ciencia detrás. ¡Dormir bien es posible, y empieza aquí!

Redacción Soy+
Redacción
Autor verificado

¿Te cuesta trabajo pegar el ojo aunque ya te tomaste tu leche caliente?

Tranquilo, no eres el único. Muchos nos desvelamos con la mente a mil por hora, pensando en la tanda, los pendientes, o el WhatsApp que nunca contestamos. Pero aquí te traemos unos trucos para dormir bien. Algunos suenan raros —sí, hasta locos— pero son respaldados por la ciencia y la experiencia.

Así que ponte cómodo y échale un ojo a estas estrategias para dormir como en los buenos tiempos.

Tip #1: Mete la cabeza al congelador (no es broma)

Cuando sientas que el bajón de energía no llega y el sueño anda perdido como cassette sin caja, abre el congelador y mete la cabeza unos segundos (¡sin exagerar, eh!). El aire helado activa tu sistema de alerta y te da ese “levantón” sin café. ¿La magia? No hay cafeína de por medio, así que en unas horas tu cuerpo solito se va apagando. Ideal para no alterar el sueño más tarde.

Tip #2: Programa tu rato para preocuparte

En lugar de esperar a que se te acumulen las ideas justo cuando te acuestas, dale a tus preocupaciones su espacio con horario y todo. Escríbelas en una libreta durante el día, analiza posibles soluciones y luego ¡que se vayan a dormir antes que tú! Evitarás que se te atraviesen justo cuando ya estabas por soñar.

Tip #3: Dormitorio libre de caos = mente más tranquila

Nada arruina más el descanso que un cuarto que parece tianguis. El desorden activa la ansiedad sin que te des cuenta. Tu descanso vale más que una pila de ropa sin doblar.

Tip #4: Oscuridad total y frescura

Tu cuerpo necesita señales claras para dormir, y la oscuridad es como una canción de cuna para el cerebro. Apaga la tele, cierra cortinas (las blackout, como les dicen ahora) y baja la temperatura. Los expertos dicen que lo ideal va entre 15 y 22 °C. Así, te sentirás como en una cabaña de vacaciones, listo para echarse un sueño sabroso.

Tip #5: Desconéctate como se hacía antes… con calma

¿Te acuerdas de cuando apagábamos todo a las 10 y el único ruido era el grillo afuera? Pues intenta recrear ese ambiente. Dos horas antes de dormir, olvídate del celular, el correo o las noticias trágicas. Mejor date chance de hacer lo que te relaje: ver una serie clásica, leer un libro de aventuras o báñate.

Tip #6: Si no puedes dormir… ¡levántate!

Si llevas más de 30 minutos dando vueltas como disco rayado, mejor salte del cuarto un ratito. Haz algo relajante: medita, teje, estira un poco o escucha música suave. Evita la luz intensa o las pantallas. Cuando sientas que el sueño ya te guiña el ojo, vuelve a la cama. ¡Y no olvides agradecer por un día más vivido!

Dormir bien no es un lujo, ¡es un derecho!

Dormir rico no es exclusivo de los niños ni de los que se echan la siesta en la oficina. Tú también puedes lograr un descanso profundo, reparador y digno de aplauso. Ya sea que apliques el truco del congelador o simplemente pongas orden en tu cuarto, recuerda que esta etapa de la vida también merece sueños grandes… y noches tranquilas.

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