
Tu propósito de vida: el regalo más poderoso para tu cerebro
En esta columna, Mariana Arellano, fundadora de KUNTAI y psicóloga organizacional, explora cómo vivir con propósito no solo da sentido a la vida, sino que protege la memoria, fortalece el cerebro y mejora el bienestar emocional con el paso del tiempo, a partir de evidencia científica y acciones concretas.
Estamos a punto de cerrar otro año. Mientras muchos hacen listas de propósitos superficiales, hay algo mucho más poderoso que merece tu atención: descubrir tu verdadero propósito de vida.
No es un cliché. La ciencia confirma algo extraordinario: las personas que sienten que su vida tiene un rumbo significativo mantienen mejor su memoria, su capacidad de aprendizaje y su bienestar emocional, incluso con los cambios naturales del envejecimiento.
La ciencia: cómo el propósito protege tu cerebro
Las hormonas que cambian todo. Cuando vives con propósito, tu cuerpo experimenta cambios químicos profundos:
El cortisol (la hormona del estrés): Las personas con propósito claro regulan mejor el cortisol. El cortisol elevado daña el hipocampo (tu centro de memoria) y acelera el deterioro cognitivo. Un propósito actúa como regulador natural.
Hormonas de crecimiento y reparación: Vivir con propósito estimula procesos biológicos que favorecen la resiliencia cerebral y la capacidad de tu mente para adaptarse y recuperarse.
Los estrógenos y la memoria: Los cambios hormonales afectan la cognición, especialmente en mujeres. Mantener un sentido de propósito ayuda a compensar estos cambios, promoviendo la plasticidad cerebral.
El resultado: El propósito vital mostró el vínculo más fuerte con el rendimiento cognitivo en adultos mayores. Es tu escudo protector.
Preguntas para descubrir tu propósito
Tómate un momento tranquilo y reflexiona. No busques respuestas perfectas, solo honestas:
- ¿Qué actividades me hacen perder la noción del tiempo?
- ¿Qué problemas en mi comunidad me duelen en el corazón?
- ¿Qué haría si supiera que no puedo fallar?
- ¿Por qué estarías dispuesto a levantarte temprano?
- ¿Qué quiero que las personas recuerdan de mí?
- ¿Qué sueños dejé en pausa que aún me llaman?
De la reflexión a la acción: Tu plan para vivir tu propósito
Las buenas intenciones no cambian vidas. Los planes de acción concretos sí. Tu cerebro puede seguir cambiando a cualquier edad (neuroplasticidad), pero necesita dirección clara. Crea tu plan de propósito en 5 pasos
1. Define tu meta de propósito Basado en tu reflexión, escribe UNA meta específica para los próximos 3 meses que exprese tu propósito.
Ejemplo: En lugar de "quiero ayudar a otros", escribe "Voy a ser mentor de 2 jóvenes en mi comunidad compartiendo mi experiencia profesional."
2. Desglosa en acciones concretas ¿Qué necesitas hacer cada semana para lograr esa meta?
Ejemplo:
- Semana 1: Contactar organizaciones locales de mentoría
- Semana 2: Asistir a reunión informativa
- Semana 3: Conocer a mi primer mentoreado
- Cada semana después: Sesión de mentoría de 1 hora
3. Convierte acciones en rutinas no negociables Asigna días y horarios específicos. "Algún día" nunca llega. "Todos los martes a las 10am" sí.
Pon estas citas en tu calendario como si fueran tan importantes como una consulta médica. Porque lo son: estás cuidando tu salud cerebral.
4. Prepara tu entorno Haz que sea más fácil cumplir que fallar.
- Si tu propósito involucra escribir: ten tu libreta lista en tu lugar favorito cada mañana
- Si involucra movimiento: deja tu ropa preparada la noche anterior
- Si involucra conectar con otros: programa tus llamadas o reuniones con anticipación
5. Mide y ajusta Cada domingo, pregúntate: ¿Qué avancé esta semana hacia mi propósito? ¿Qué obstáculo apareció? ¿Cómo lo resolveré la próxima semana?
No busques perfección. Busca progreso constante.
El ingrediente secreto: Accountability
Comparte tu plan con alguien de confianza. Mejor aún, encuentra un compañero de propósito que también esté trabajando en el suyo. Los estudios muestran que las actividades de grupo y el apoyo social multiplican las probabilidades de éxito.
El poder de la conexión emocional. Los cambios reales nacen de la conexión emocional profunda con lo que estás creando.
Cierra los ojos e imagina: ¿Cómo te sentirás cuando vivas plenamente tu propósito? ¿Qué emoción experimentarás al saber que estás haciendo una diferencia?
Esa emoción es tu combustible. Cada vez que te falte motivación, regresa a ella.
Tu desafío de fin de año
Antes de que termine este año:
- Elige una pregunta de este artículo
- Escribe tu respuesta con honestidad
- Identifica UN hábito pequeño que te acerque a esa respuesta
- Comienza mañana, no el 1 de enero
Recuerda: El propósito vital es un escudo potente contra el deterioro cognitivo. No estás creando resoluciones. Estás construyendo el futuro de tu cerebro y tu legado.
La vida después de los 60 es el comienzo de tu capítulo más auténtico y poderoso. Vivir con propósito no es un destino al que se llega, sino un proceso que se construye con acompañamiento, escucha y acción consciente. Desde KUNTAI, este camino se trabaja como un espacio de reconexión con el cuerpo, la mente y las decisiones que dan sentido a la vida.
Cada persona transita su propio proceso, a su ritmo, con herramientas que permiten habitar el presente con mayor claridad, bienestar y coherencia entre lo que se siente, se piensa y se hace. ¿Estás listo para escribir un nuevo capítulo con propósito?
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