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Bumble citas personas mayores Parte 2

Vida real: "Mi primera cita a través de Bumble"... El desenlace

Y llegó el día de la cita... ¡Por fin mi primera cita gracias a una app!

Elena de la Garza
Elena de la Garza "Colibrí de Letras"
Autor verificado

(¿Ya leíste la parte uno de esta historia? Encuéntrala aquí)

Llegó el día de la cita…

Llegó el día de la cita. Estaba yo sumamente nerviosa porque, para mí, era la primera vez que salía con un total desconocido cuyo contacto fue mediante una app de citas, y en segundo lugar, por la gastritis que me afectaba y me causaba preocupación lo que podría comer que no me hiciera daño.

El señor era extranjero (americano) viviendo en México, y durante nuestras conversaciones por chat, me dijo que hablaba español intermedio. Su escritura era bastante clara, con correcta ortografía, y hasta usaba "slangs" en español para hablar, así que me había sentido cómoda escribiéndome con él. Yo le dije que mi nivel de inglés era intermedio también, tratando de no crear una expectativa mayor, aunque creo que me comunico en un nivel más que intermedio.

A la hora de arreglarme para la cita, pensaba en muchas cosas. Primero, “no quiero arreglarme de más, pero tampoco quiero verme desarreglada”. Opté por unos jeans y una blusa color ladrillo que me acomoda y me gusta cómo se ve. Me pareció interesante cómo, a cualquier edad, uno se siente vulnerable en estas situaciones; no importa que ya tenga casi 58 años, la emoción, esas mariposas en el estómago y la ansiedad me atacaban en ese momento.

Nos quedamos de ver un lunes a la 1:00 p.m. La fecha y hora serían extrañas para una pareja más joven, pero tratándose de personas jubiladas, es un día como cualquier otro para salir. Es un horario más temprano para los mexicanos, pero es el horario del lunch en Estados Unidos. Supuse que el señor fijó ese horario que acostumbra y yo decidí adaptarme a la situación.

Llegué primero a la cita; el restaurante estaba completamente vacío (por el horario). Mis manos sudaban, mi corazón palpitaba, y yo jugaba con la servilleta tratando de distraerme y calmarme un poco. En la televisión pasaban un partido de fútbol, del cual no recuerdo ni los equipos que competían ni el marcador. El señor llegó puntual a la 1:00 p.m. (como buen americano). En la foto de perfil se veía guapo; al verlo, noté que era más chaparrito de lo que imaginaba. Eso no fue problema porque yo soy muy chaparrita también. Noté que tenía unos hermosos ojos verdes que en la foto no se lograban distinguir. Al saludarme, me quiso besar en los labios, lo que me hizo sentir terriblemente incómoda. Se sentó y comenzamos a charlar; a los pocos minutos, me di cuenta de que no hablaba casi nada de español, así que la cita tuvo que ser en inglés. Eso me sacó totalmente de mi zona de confort; buscaba ayudar a traducirle el menú, pedir lo que él deseaba de beber y comer al mesero, y comunicar mis ideas, al mismo tiempo que entendía lo que él quería decirme.

Durante la cita, decidí meter mi celular en la bolsa para evitar distracciones, pero en un momento necesité pasar al sanitario y aproveché para revisar mis notificaciones. Tenía cinco llamadas perdidas del guardia de seguridad del desarrollo en donde vivo, avisando que me llegó un paquete. Revisé en mis pedidos y me sorprendí al ver que justo acababa de llegar un "satisfyer" que me compré por consejo de otra amiga. Me pareció sumamente gracioso que el artículo en cuestión hubiera llegado en el mismo momento de mi cita; pensé: “Ahora sí estoy con todo” - y sonreí.

Pasamos un momento agradable, aunque, entre mi agobio por la gastritis, el idioma, el nervio de la cita, el intento de beso del señor, el ruido por el partido de fútbol y la llegada de mi juguete sexual, la cita fue sumamente cansada. No niego que hubo emociones.

Llegué a mi casa con dolor de cabeza, pensando qué experiencia tan extraña y diferente. Aprendí que, a cierta edad, debemos buscar nosotros las experiencias, ya que, por nuestro estilo de vida, difícilmente las experiencias van a llegar a nosotros.

Tomé mi celular y procedí a dar "like" a otro caballero en la app de citas.


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