
¿Por qué el Black Friday nos vuelve locos?
¡Llegó el día anual de los descuentos! ¿Qué comprarás?
Cada año, millones de personas del mundo entero esperan con ansias el Black Friday o Viernes Negro, esa fecha mágica en la que los precios bajan y las emociones suben.
En México, aunque no es una tradición nativa, hemos adoptado esta celebración comercial con entusiasmo. Pero, ¿qué es lo que nos hace volvernos locos con el Viernes Negro? La respuesta no solo está en los descuentos, sino en la emoción que lleva una mezcla de poder, nostalgia y la sensación de pertenecer a un evento global.
Nos enseñaron a gastar desde que éramos pequeños
Quienes crecimos en los años 70's recordamos un México donde la televisión y las revistas eran nuestras principales ventanas al mundo. Programas como “El Chavo del 8” y “Chabelo” compartían espacio con comerciales que mostraban lo fácil que era tener algo novedoso.
Hoy, esa fascinación de tener lo que siempre soñamos se convierte en realidad con el Black Friday, un fenómeno que nos transporta a esos años de asombro y deseo, solo que ahora ya no existen límites. Nosotros decidimos si comprarlo o no.
La psicología detrás del furor
¿Qué hace que corramos tras las ofertas? Los especialistas en comportamiento humano coinciden en que el miedo a perderse algo (FOMO, por sus siglas en inglés, fear of missing out) juega un papel importante. Ver etiquetas rojas y letreros con descuentos del 50% o más, activa en nuestro cerebro la idea de que debemos aprovechar la compra antes de que sea demasiado tarde.
Además, tenemos un punto débil de consumo: los productos que evocan nuestra infancia y juventud. Discos de vinilo, consolas retro, libros clásicos y películas en formato físico son algunos de los artículos que vuelven a estar en tendencia, y el Black Friday se convierte en el momento ideal para conseguirlos sin que alguien nos lo impida.
A un clic de distancia
Hoy el comercio electrónico nos permiten participar desde la comodidad de nuestro hogar. Tiendas en línea, anuncios en redes sociales y notificaciones en nuestros dispositivos nos bombardean constantemente con “ofertas por tiempo limitado”. Esto genera un ciclo de emoción y urgencia que es difícil ignorar.
¿Es bueno sucumbir al Black Friday?
La respuesta es: ¡depende! Participar en el Black Friday puede ser emocionante, pero es importante mantener los pies en la tierra para que no se convierta en un dolor de cabeza. Antes de lanzarte a las ofertas, revisa tu presupuesto y prioriza aquello que realmente necesitas o has deseado durante mucho tiempo.
¿Y tú, ya estás listo para sumarte?
Este Black Friday, aprovéchalo como una oportunidad para consentirte y, ¿por qué no?, revivir esos años en los que soñabas con objetos que ahora puedes tener al alcance de un clic. Prepárate con una lista, busca las mejores ofertas y no olvides disfrutar del proceso. Lo vintage siempre estará de moda.
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