Menú

© Soy Más | Todos los derechos reservados, 2026.

toy story 5 paloma y nacho

Toy Story 5: otra entrega bellísima de una de las sagas más resilientes de Hollywood

La quinta entrega de la saga demuestra que aún tiene historias por contar. Con Jessie como protagonista, la película reflexiona sobre el crecimiento, la tecnología y el paso del tiempo sin perder la esencia que convirtió a Toy Story en un clásico.

Paloma y Nacho by Cinepolis
Paloma y Nacho
Autor verificado

Nostalgia y nuevos momentos inolvidables

En una época en la que ninguna franquicia se libra de la explotación imparable de la nostalgia en Hollywood, era inevitable que Toy Story cayera en lo mismo. Así fue con la cuarta entrega, que llegó casi una década después de la conclusión de una trilogía universalmente amada. Y aunque esa película fue (y sigue siendo) duramente criticada por su existencia “innecesaria”, desde entonces pude notar que Pixar, más allá de querer exprimirle todo el jugo a estos juguetes, intentaba decir y explorar algo más profundo.

Así como Toy Story 4 fue una exploración existencial de Woody, la quinta entrega nos regala una aventura entrañable para Jessie. El resultado es otra joya en una franquicia que ha demostrado tener una resiliencia como ninguna otra saga en el Hollywood de hoy.

Lee más: Toy Story 5 llega para recordarte que tus hijos ya crecieron

Juguetes y crecimiento

© 2026 Disney/Pixar. Imagen de Toy Story 5

Dirigida esta vez por Andrew Stanton, Toy Story 5 vuelve a abordar las dificultades de crecer, pero ahora con un nuevo rival: la tecnología. Eso de inmediato coloca a Jessie, Buzz, Woody y al resto de los personajes en una situación única y divertidísima.

Toy Story es, fundamentalmente, una historia sobre crecer y aceptar lo que ello conlleva. Es un tema retratado de forma preciosa en la trilogía original a través de Andy, y en la cuarta película a través de Woody. Por eso yo era de los que pensaban que no había más que decir con una quinta entrega. ¿Qué podría aportarnos sobre el acto de crecer que no se hubiera dicho ya en las cintas anteriores?

Me alegra admitir que Pixar, una vez más, me ha callado la boca con el resultado. Toy Story 5 abandona los valores atemporales de sus predecesoras y nos trae firmemente al presente, comprendiendo que crecer hoy es completamente distinto a como lo era a inicios de siglo. El resultado es un comentario social brillante sobre nuestra relación con la tecnología que no podría sentirse más actual.

Lee más: 5 ideas para divertirte con tus nietos a bajo costo el fin de semana

Lecciones y el paso del tiempo

© 2026 Disney/Pixar. Imagen de Toy Story 5

Un problema constante que veo en las franquicias actuales es que, con tal de encontrar una excusa para reunir a sus personajes icónicos, están dispuestas a traicionar arcos esenciales que ya se habían resuelto. No es el caso de Toy Story 5. Aquí, los personajes conservan las lecciones que han aprendido a lo largo de la saga (junto con el público) y esas lecciones se convierten en los temas centrales de la trama.

Stanton respeta por completo el arco que vimos de Woody en Toy Story 4, lo cual termina dándole una profundidad nunca antes vista al personaje cuando lo reencontramos. Y, en cuanto a la trama central, la película halla un punto muy orgánico para ahondar en el pasado de Jessie que nos remite de inmediato a la segunda entrega, de la cual diría que esta cinta, en espíritu, es una secuela directa.

Como toda buena secuela sabe hacerlo, también nos presenta a un grupo de personajes nuevos que de inmediato se vuelven íconos de la saga, con una mención especial para “Smarty Pants” (que me hizo reír muchísimo) y Lilypad, quien, si bien no es la mejor villana de la franquicia (ese reconocimiento se lo sigo dando a Lotso), sí logra acercarse. Me encantaron las situaciones en las que pone a los personajes desde un inicio.

Lee más: ¿Una tarde diferente? Empieza por el cine

La cosa se pone sentimental

© 2026 Disney/Pixar. Imagen de Toy Story 5

Como Pixar ya nos tiene acostumbrados, la película logró sacarme algunas lágrimas en un momento crucial de su historia, y creo que será el caso para la mayoría. Pero jamás se siente manipuladora; más bien, se siente como el cierre catártico y sanador de un hilo narrativo que ya se había tocado antes en la saga y que, como fanático de ella, agradecí enormemente.

Esta quinta entrega le abre la puerta a Pixar para seguir realizando películas de Toy Story por décadas, viendo cómo los juguetes se adaptan a los tiempos. Y debo decir que, con esta calidad, estaría más que dispuesto a ello. Con esto y Hoppers, me alegra decir que no veía al estudio en un momento más emocionante desde hace más de una década.

¿Te gustó el artículo?

Promociones destacadas