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Francisco Javier González

Entre estadios, goles y sueños, la historia mundialista de Francisco Javier González

El comentarista deportivo recorre los momentos que marcaron su carrera, las enseñanzas que le dejó el futbol y los nuevos proyectos que lo mantienen mirando hacia adelante.

Redacción Soy+
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Cuando Francisco Javier González habla de futbol, no habla únicamente de partidos, goles o estadísticas, habla de personas, emociones y recuerdos. Después de cubrir mundiales desde España 1982 y vivir de cerca 11 copas deportivas, el comentarista deportivo sigue encontrando en el futbol algo capaz de sorprenderlo.

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Francisco Javier González

Lejos de pensar que la pasión se desgasta con el tiempo, asegura que ocurre exactamente lo contrario: “Cada Mundial es como tener un libro nuevo, sabes más o menos de qué trata, pero no sabes cómo va a terminar. No sabes quién será campeón, cómo le irá a México o qué historias aparecerán en el camino”, comparte en entrevista para Soy Más.

Para González, estos eventos son mucho más que un torneo deportivo, son una oportunidad para observar la naturaleza humana, conocer historias de perseverancia y volver a conectar con emociones que ha experimentado durante décadas.

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Entre los muchos recuerdos que guarda, uno de los más especiales ocurrió en Alemania 2006. Llegó al estadio varias horas antes del partido y observó desde lo alto cómo miles de aficionados mexicanos avanzaban hacia el inmueble vestidos de verde, cantando, tocando tambores y celebrando juntos.

Esa imagen resume lo que más le emociona del futbol. “Lo que produce el Mundial en la gente también me lo produce a mí. Es una emoción que se contagia, que se comparte, que se sufre y que también te hace sonreír”, refiere Francisco Javier González.

Para él, pocas experiencias se comparan con presenciar un gol de México durante un evento de esta magnitud, ya sea desde una cabina de transmisión o desde las gradas.

México 86, el Mundial que le cambió la vida

Si hay una edición que ocupa un lugar especial en su memoria, esa es México 1986. Además de celebrarse en casa, fue el primer Mundial que cubrió para televisión, esa oportunidad que terminó de abrirle las puertas de una carrera que se convertiría en una de las más reconocidas del periodismo deportivo mexicano.

Para mí, el mejor recuerdo de México 86 fue haber estado ahí”, dice. También fue parte de una generación que vivió el crecimiento de proyectos televisivos emblemáticos, y que vio cómo un torneo de futbol podía transformar la trayectoria profesional de quienes tenían la oportunidad de contar sus historias.

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Después de tantas coberturas, González asegura que una de las enseñanzas más importantes llegó en Italia 1990, pues le tocó narrar la final entre Alemania y Argentina, un partido que, lejos de cumplir las expectativas, terminó siendo una experiencia decepcionante para él. Aquella vivencia le dejó una reflexión que hoy aplica mucho más allá del futbol:

“Aprendí que hay que disfrutar el camino, muchas veces pensamos que cuando lleguemos a cierta meta todo será extraordinario, pero a veces lo mejor ya ocurrió durante el recorrido”.

Una idea que conecta con una filosofía cada vez más valorada después de los 50 años, y es aprender a disfrutar el presente en lugar de vivir esperando el siguiente gran momento.

Las primeras veces no terminan nunca

En Soy Más solemos decir que nunca es demasiado tarde para una primera vez. Cuando se le preguntó cuál sería la siguiente en su vida, González no dudó. Aunque mantiene su trabajo en televisión, actualmente desarrolla nuevos proyectos personales relacionados con el deporte y la comunicación, con un enfoque más independiente y cercano a las personas.

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“Mi próxima primera vez será arrancar el siguiente proyecto. Ya tengo varios caminando y me entusiasma volver a pensar qué hacer, intentarlo y seguir adelante”, menciona.

Su respuesta refleja algo que muchas personas descubren con el paso de los años: la curiosidad no tiene fecha de caducidad. Siempre hay espacio para aprender, reinventarse o comenzar algo nuevo.

A medida que se acerca el Mundial 2026, Francisco Javier González ve en el torneo algo más profundo que una competencia deportiva. En un contexto marcado por la incertidumbre y las preocupaciones cotidianas, considera que el futbol ofrece una pausa necesaria.

El mundo está lastimado, México también. Tener la posibilidad de entretenernos, emocionarnos y compartir algo juntos me parece un gran motivador”, asegura.

Cuando se le pidió definir el Mundial 2026 con una sola palabra, eligió una que resume perfectamente el espíritu del futbol y de la vida misma: incertidumbre. Porque, como él mismo dice, nunca sabemos cómo terminará la historia, y quizá por eso seguimos queriendo verla una vez más.

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